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Diario Expreso Ecuador

Perspectiva

La economía del Estado es crítica; la corrupción petrolera y créditos atados debilitaron al Estado, favoreciendo que bandas criminales se tomen el territorio

Fernando Villavicencio fue el mayor denunciante de la corrupción del gobierno correísta y en estos días avanza el proceso judicial por su magnicidio.

Fernando Villavicencio fue el mayor denunciante de la corrupción del gobierno correísta y en estos días avanza el proceso judicial por su magnicidio.Archivo Expreso

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Hablaba con un amigo que formó parte del gobierno de Guillermo Lasso. Me comentaba que después del estallido social de Iza los compromisos que asumió el gobierno para recuperar la paz social ascendían a unos $ 60 millones. Mi amigo bromeaba -y probablemente exageraba un poco- al decirme: “en la caja fiscal no había ni 5 millones”. Hubo que eliminar subsidios a los combustibles de una industria exportadora para buscar los recursos.

Corrupción petrolera, debilitamiento estatal y crimen organizado

No importa en qué momento de los últimos años nos enfoquemos: la economía del Estado es crítica, permanentemente crítica, y requiere maniobras complejas para no colapsar. ¿Cómo llegamos a eso? Las respuestas son muchas, pero si queremos encontrar explicaciones no podemos ignorar lo que ocurrió a partir de 2009: miles de millones de dólares perdidos en un esquema de venta anticipada de petróleo que comprometió el 80 % de nuestro crudo, créditos atados a bancos chinos, negocios de intermediarios y obras sobrepreciadas. Es importante recordarlo porque Fernando Villavicencio fue el mayor denunciante de esa corrupción y, en estos días, avanza el proceso judicial por su magnicidio. Quienes nos hundieron en ese hueco no solo siguen pretendiendo presentarse como la solución a los problemas del país, sino que -oh, coincidencia- también se han esmerado en contaminar la investigación.

La corrupción no es solo una colección de anécdotas indignantes, sino la forma más eficaz de destruir capacidades estatales. No es solo menos dinero para hospitales, es el síntoma principal de un Estado debilitado. Y un Estado debilitado es perfecto para que su territorio sea tomado por bandas criminales.

El peligro de olvidar los hechos

Solo si hablamos del caso PetroChina, la cifra de perjuicio al país supera los $ 3.000 millones . Pero si se mira el cuadro completo, el monto queda corto: los créditos no solo comprometieron petróleo, sino que financiaron obras mal hechas, sobrepreciadas y, en muchos casos, inútiles.

Reflexiono sobre esto mientras analizo las noticias sobre el caso Villavicencio: sus hijas son amenazadas, el expresidente Correa las llama delincuentes, los acusados de autoría intelectual se victimizan, y, sobre todo, me encuentro con una opinión pública anestesiada, casi inmóvil ante eventos tan claros y grotescos.

Cuidado y el país se engolosina con los relatos, se olvida de los hechos y pierde perspectiva.

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