Personajes perdidos
La modernidad con su tan avanzada tecnología va suprimiendo y borrando de la ciudad los llamados folclóricos atractivos callejeros
Recurriendo a la memoria, con mucha añoranza rememoro la interesante vida urbana del Puerto Principal en el siglo pasado, a la que la modernidad con su tan avanzada tecnología va suprimiendo, borrando de la ciudad los llamados folclóricos atractivos callejeros que hacían que la vida en ese entonces transcurriera de forma tan diferente a como la tenemos en la actualidad.
¿Quién, de aquellas épocas más rurales y poéticas, no recuerda la inolvidable figura de don Eloy Ortega, quien con su telescopio nos hacía ver el mundo estelar con sus entonces conocidos planetas? Y es que no se trataba solo de un personaje típico que usaba su viejo aparato para ganarse unas cuantas monedas, sino que tenía conocimientos de astronomía, lo que demostró cuando anticipó grandes y graves acontecimientos sísmicos en nuestro país, fijando incluso las fechas precisas. Allí lo recordamos, pues, en la plaza del Centenario, a donde también acudían diariamente los fotógrafos ambulantes, a quienes nos acercábamos para que fijen nuestra imagen en fotografías y que también nos sacaban del apuro cuando teníamos que tramitar de urgencia algún pasaporte.
Asimismo recordamos a otros personajes que recorrían las calles huancavilcas, donde por ‘monos’ mereceríamos ahora estar contagiados con la famosa viruela que amenaza a convertirse en pandemia, igual que el covid-19. Y traigo a la memoria dos figuras inolvidables que son las de María sin tripa, que conseguía su sustento cuando hacía uso de su marimba de madera (que ella mismo armaba) y también de Susan Boys, que usaba un cajón o cualquier objeto que tenía a su alcance para hacer música mientras sus manos se movían rítmicamente para cantar viajas o nuevas melodías. No podemos olvidar tampoco otros personajes como los lagarteros, que llevaban sereno a los seres que enamorábamos. La música de los bailes porteños era ejecutada por las orquestas Blasio Junior y Costa Rica Swing Voice, ya desaparecidos.
Remato este memorial con los jóvenes betuneros y voceadores, ahora ya casi desaparecidos, que recorrían las calles con sus vibrantes voces ofreciendo brillo para los zapatos, o los periódicos del día que nos traían las ultimas noticias, casi siempre con “el retrato de la víctima”.