Eduardo Carmigniani | Herrería “amenazado”
Surge la coartada de la supuesta amenaza, con la que se intenta distraer la atención del problema de fondo
Con el desprecio del más sonoro silencio ha contestado la Corte Constitucional a la acusación de su exjuez, y hoy abogado de la Presidencia, doctor Herrería, quien en entrevista con Carlos Vera afirmó haber sido amenazado, en nombre de los jueces, por sus constantes expresiones precisamente en contra de ellos, sus excompañeros. Literal, según Herrería, el mensaje fue que si “continuaba haciendo críticas contra la Corte públicamente en medios de comunicación [que se acuerde] que está en proceso el segundo momento del dictamen”, a propósito del análisis en trámite respecto del tratado de protección de inversiones Ecuador-Emiratos Árabes Unidos, y particularmente sobre la cláusula que establece arbitrajes inversor-Estado. “Si siguen jodiendo los bloqueamos del todo” fueron las palabras introductorias del entrevistador al abordar, en lenguaje coloquial, el asunto de la tal supuesta amenaza.
Pero Herrería tiene un ignífugo problema: tras la supuesta amenaza de la Corte si no deja de criticarla lo que en verdad hay es un fallo de julio de 2023, cuyo ponente fue el mismo Herrería siendo juez: aquel en que se consideró inconstitucional el pacto arbitral inversor-Estado establecido en el tratado con Costa Rica, que es igualito al que consta en el tratado con Emiratos Árabes Unidos.
Entonces hoy (a sabiendas de que, de persistir el criterio que él mismo sostuvo en su momento el resultado estaría dado pues la Corte insistiría -erradamente según siempre he dicho- en que no es posible que el Ecuador acuerde en un tratado que las controversias de derecho internacional público con inversores sean arbitradas), surge la coartada de la supuesta amenaza, con la que se intenta distraer la atención del problema de fondo, cual es la teoría, afirmada en su momento por el propio Herrería, de que el espíritu de la Constitución dizque impide esos pactos arbitrales.
Es verdad que quienes opinan sin leer se despistan. Pero la realidad documental es que nada menos que Herrería fue partícipe fundamental de la tesis que hoy quiere rebatir. Por más amenazas que se pretexte.