Zonas francas, ¿realmente una prioridad?
El riesgo de atraer inversiones ilícitas relacionadas con actividades criminales empeoraría la situación de seguridad y reputación internacional
En tiempos de crisis política y seguridad es imperativo que los líderes gubernamentales tomen decisiones sabias y prioricen las necesidades. La implementación de una ley de zonas francas plantea interrogantes sobre la prudencia y secuencia correcta de las políticas públicas. Enfrentamos alta delincuencia derivada del narcotráfico, lo que ha llevado al riesgo país a niveles alarmantes. La estabilidad política se encuentra en estado precario. ¿Es realmente prioritario este decreto-ley? La priorización adecuada en momentos de crisis requiere acciones enfocadas en fortalecer la estabilidad. La seguridad y lucha contra el narcotráfico deben ser prioridad. En lugar de implementar incentivos fiscales para atraer inversiones es necesario canalizar recursos al fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad y combate a la delincuencia, a mejorar la cooperación internacional en este ámbito. Solo cuando se garantice un ambiente seguro y estable estaremos en condiciones de atraer inversiones genuinas y sostenibles. Prioricemos la generación de empleo local. La falta de oportunidades laborales es una de las principales preocupaciones. Debemos dirigir esfuerzos a promover la inversión nacional y apoyar a pymes locales. Fomentar la innovación, formación de capacidades y espíritu empresarial entre nuestros ciudadanos es clave para impulsar el crecimiento económico y bienestar de la población. El riesgo de atraer inversiones ilícitas relacionadas con actividades criminales empeoraría la situación de seguridad y reputación internacional.
Jimmy Murillo