El poder del silencio: reflexiones sobre la sabiduría, la indiferencia y las discusiones
Callar, en ocasiones, puede convertirse en una forma de sabiduría y defensa emocional. Una reflexión sobre el valor del silencio, la indiferencia y discusiones

El silencio también forma parte de la inteligencia emocional.
Hay un viejo adagio popular: para una discusión se necesitan dos idiotas. Pero la mejor arma para ella es el silencio. No toda distancia es ausencia, ni todo silencio es olvido. El hecho de que una persona no hable no significa que la hemos olvidado: las palabras no siempre son la mejor respuesta. Si queremos evitar mentir, el silencio puede ser nuestro mejor aliado, aunque sea un insulto a la inteligencia emocional.
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Cuando callar evita discusiones innecesarias
El silencio es el signo de la sabiduría. Un ambiente en silencio transmite muchas cosas; el silencio de nuestros seres queridos puede ser algo indeseado para nosotros. Pero el silencio es la madre de la verdad, es un espacio poderoso de sabiduría, reflexión y paz. El ignorante ataca con la boca; el sabio se defiende con el silencio.
Lo más importante es aprender a callar bocas sin tener que abrir la tuya. Si tu ausencia no le afecta significa que tu presencia jamás le importó; no duelen los actos malos, más duele la indiferencia de la gente buena. No permitas que la indiferencia ante la injusticia te haga cómplice de ella.
Javier Valarezo Serrano