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Diario Expreso Ecuador

Nuevo Ecuador: Polarización política entre correísmo y noboísmo

Esto no se debe permitir, venga de donde venga. Estas prácticas deben ser combatidas por todos quienes creemos que merecemos un país mejor

Rafael Correa y Daniel Noboa.

Rafael Correa y Daniel Noboa.Archivo

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Este es el ‘Nuevo Ecuador’, correísmo o noboísmo. En este versus es que nos quieren encasillar, aplicando quizás la estrategia de la polarización, a la que ya veníamos acostumbrándonos en lo cotidiano, en esa toma de decisiones entre preferencias, fanatismos y paladares: Barcelona o Emelec; Liga o Aucas; Ecuavisa o Teleamazonas; Coca o Pepsi; chancho o pavo; encebollado o bolón.

Ahora nos encontramos en la polarización del pensamiento, de posturas pseudoideológicas y de la política, de quienes nos han gobernado, reduciendo todo al simplismo de dos bandos. Quien critica al Gobierno es ubicado como ‘correísta’, y quien está en la otra acera es ‘noboísta’. Las redes sociales se encargan de esta clasificación y los árbitros son usuarios pegados al internet, muchas veces pagados por ambos bandos, que se aferran a esta polarización.

El verdadero desafío para Ecuador

Yo les propongo nuevos versus: corrupción u honestidad; demócrata o autoritario; eficacia o ineptitud; libertad o sumisión.

La mayoría de ecuatorianos votó por Noboa, casi obligada ante la posibilidad del retorno de quienes causaron la debacle del país en corrupción, autoritarismo y prepotencia, con un individuo empeñado en captar todos los poderes del Estado, arrasando organismos de control, persiguiendo opositores y permitiendo el ingreso del narcotráfico con sus consecuencias actuales.

Pero el escudo al que muchos recurrimos para evitar ese retorno parecería estar convirtiéndose, en ciertos aspectos, en un clon de lo que se combatía: los mismos vicios, atropellos, corrupción, y el afán de controlar instituciones a cualquier costo, persiguiendo a quien critique o denuncie incapacidades frente a problemas sociales urgentes.

La corrupción, el autoritarismo, la prepotencia, la ineptitud, el nepotismo, los vínculos de amigos y familiares con el Estado, el control de instituciones, la restricción de la libertad de expresión y la insensibilidad en salud y educación son males que no pertenecen a una ideología.

Esto no se debe permitir, venga de donde venga: ‘correísmo o noboísmo’, o cualquier otra etiqueta. Estas prácticas deben ser combatidas por todos quienes creemos que merecemos un país mejor.

Les dejo un último versus, incluso bíblico: el bien o el mal.

Leonardo J. Tapia Blacio

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