Novela: la destitución anunciada de un presidente
El único propósito de esta comedia es destituir al primer mandatario sin meditar en el alto costo social y económico que esto ocasiona
Todo empezó en un mes de enero, cuando en alguna red social se filtró un audio en el cual se mencionaban pagos a cambio de nombramientos y contratos. Fue la oportunidad precisa para que asambleístas de la oposición actúen con la agilidad que los caracteriza en estos casos. Conformaron una comisión ocasional -Comisión de la Verdad, Justicia y Lucha contra la Corrupción- en forma ilegal pues la Constitución establece que solo deben funcionar comisiones permanentes. Durante 40 días de ardua labor, entrevistaron, solicitaron información, revisaron archivos y presentaron un informe que fue aprobado por el Pleno con 104 votos y que por muchos ha sido calificado como un mamotreto, y no les falta la razón: adolece de graves errores que dicen del limitado conocimiento jurídico de los miembros de la comisión. Se acusa al presidente de todas las causales de destitución, excepto genocidio; es decir, se investigó una serie de irregularidades supuestamente cometidas por el jefe de Estado y se adaptó a las causales constitucionales de destitución, entre ellas traición a la patria. Ante la crítica generalizada tuvieron que descartarla. Luego, peculado por omisión, que no consta en la Constitución. Delitos de peculado, cohecho, concusión, pero olvidaron que para que tengan efecto ante la Corte Constitucional (CC) deben adjuntar el sustento suficiente y pertinente. Han primado el odio y rencor hacia el primer mandatario por parte de algunos miembros de la comisión que han puesto de manifiesto sin disimulo. El único propósito de esta comedia es destituir al primer mandatario sin meditar en el alto costo social y económico que esto ocasiona; basta escuchar a una asambleísta miembro de la comisión decir, sin ocultar el odio que la domina, que no importa que el informe no pase en la CC; que para sacar a Lasso hay muchas fórmulas, desde agitación en las calles hasta la declaratoria de ineptitud del presidente. Cuando se pensaba que con el informe inmediatamente se continuaría con el trámite, muchos asambleístas que votaron a favor se arrepienten, dicen que si votaron a favor a pesar de las deficiencias para darle una lección al presidente, y se van desnudando los defectos del informe. Los ecuatorianos honestos esperamos que la CC, con sapiencia y patriotismo, archive este nefasto documento y ponga término a estos intentos golpistas.
C. Wellington Ríos Villafuerte