Al mal tiempo navideño, buena cara
El genio se compone del dos por ciento de talento y de un noventa y ocho por ciento de perseveranci
La personalidad es la conducta que permanece estable en diferentes situaciones; el temperamento es parte de la personalidad con la que nacemos.
Una persona de mal carácter se enfada fácilmente, y hace una turbulencia en un vaso de agua.
Reacciona en forma violenta ante pequeñeces y se irrita, no tolera bromas, se enfada con facilidad -con décimo o sin él- y reacciona a la defensiva.
El carácter se construye durante los años de vida, encontrando actitudes morales, sociales y religiosas; por eso hay que enseñar la dentadura postiza aunque se caiga de risa, y así combatir la amargura con dos sobres de azúcar y un café caliente. Debemos usar el humor para liberar la tensión, y si una paloma mensajera te lanza un regalito y cae en tu hombro, pues ríete hasta que tus endorfinas, proteínas de felicidad, te alegren también por tu mal día.
El genio se compone del dos por ciento de talento y de un noventa y ocho por ciento de perseverancia; por eso evita el mal carácter, este daña las relaciones, genera estrés y enferma tu cuerpo.
Si hace calor, ponte cómodo y anda preparado, y si no, mejor disfruta tu confort en aire acondicionado. Así evitas amargarte y amargar al prójimo.
Javier Valarezo Serrano