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Diario Expreso Ecuador

Feriados en Ecuador: ¿Por qué la estrategia de Noboa castiga al sector productivo?

El análisis critica la política de feriados obligatorios y puentes decretados en Ecuador, comparándola con modelos más competitivos

Visitantes de diversas partes del país llegan a Cuenca en los feriados.

Visitantes de diversas partes del país llegan a Cuenca en los feriados.Archivo

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La historia económica del Ecuador parece un disco rayado. Cambian los rostros en Carondelet, pero las recetas de alegría colectiva a costa del bolsillo ajeno se mantienen intactas. Lo que antes criticábamos como una estrategia de distracción en el correísmo, hoy se repite con el presidente Daniel Noboa: la cultura del feriado eterno como supuesta medicina para la economía.

Para el sector turístico, cada decreto de puente es un alivio. Pero para el resto del tejido productivo, sea el ferretero, el pequeño industrial o el exportador, estos días no son de descanso, son de asfixia. Fue Rafael Correa quien dispuso que si un feriado caía en fin de semana debía recuperarse obligatoriamente el lunes o viernes más próximo. 

Los gobiernos posteriores mantuvieron esta estupidez legislativa que impide que el descanso sea un hecho natural y lo convierte en una parálisis forzada de la producción nacional. Al aplicar esta norma, el Gobierno coloca al empresario entre la espada y la pared: o paraliza su facturación mientras los costos fijos siguen corriendo, o intenta producir pagando el 100 % de recargo en la jornada laboral por un día que originalmente no era festivo. 

Es una ironía trágica: en un país que clama por empleo, trabajar en un día de asueto estatal se convierte en un costo prohibitivo. Si comparamos nuestra realidad con una economía competitiva como la de Estados Unidos, la diferencia es abismal. Mientras en Ecuador tenemos 11 feriados fijos más puentes por decreto con pago doble obligatorio, en EE. UU. los 11 feriados federales son opcionales para el sector privado y el pago suele ser regular según el contrato. En el norte el feriado es una opción que no detiene la industria; en Ecuador, el Estado dispone de la nómina privada como si fuera su propio presupuesto de ‘marketing’ turístico.

Hacer lo mismo que hacía Correa no es apoyar al turismo, es perpetuar la idea de que el sector privado es un pozo sin fondo. Resulta contradictorio que un presidente con formación y trayectoria empresarial ignore que la riqueza se crea trabajando, no deteniendo las máquinas. Reactivar el país requiere respetar el derecho a producir sin que el Estado nos cobre una multa por hacerlo en día festivo.

Pablo A. Chiriboga Núñez

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