Con la escucha del anuncio celeste

Anidemos la calma para ser colmados, conservemos la energía de la escucha

Hay que prepararse para la gran noticia, tener el valor y la valentía de repararse, tomar silencio para desarticular sonidos, aislarse para poder comprender la voz; que no vocifera, sino que nos apacigua.

Anidemos la calma para ser colmados, conservemos la energía de la escucha, vayamos hacia la presencia de la luz, regresemos a nuestro mundo familiar, que la estrella va próxima a nosotros.

La invitación no es un mensaje vacío, germina poblada de gozos y virtudes; es una súplica a una reforma interna, un rescate a nuestros propios andares, una huida de lo frívolo que nos somete.

Víctor Corcoba