Elecciones en Ecuador: el hartazgo ciudadano frente a los políticos de siempre
El descrédito de la política y la repetición de rostros en las papeletas alimentan el malestar de los electores ante las próximas elecciones

Las elecciones en Ecuador vuelven a poner en debate la permanencia de los mismos rostros en la política.
Es fácilmente comprobable la desconfianza que en el país existe hacia la política y los políticos. Tras años de corrupción, impunidad y compadrazgos con grupos económicos y de poder, la población ha llegado al hartazgo. Las puertas giratorias permiten que una persona sea hoy alcalde, prefecto o concejal, mañana legislador y luego candidato a presidente de la República. Esto incomoda y enoja a los electores, que terminan viendo los mismos rostros e incluso ciertas dinastías en las papeletas.
Política
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La reacción ciudadana en las urnas debe ser contra el ‘statu quo’, contra los grupos que siempre se han beneficiado de él y contra quienes han ejercido influencia, poder y riqueza desde el sistema político imperante por décadas. Ese sistema ha contribuido a la actual crisis de inseguridad, crimen organizado, narcotráfico, corrupción, impunidad, desempleo, pobreza, falta de vivienda y precariedad en salud, educación y servicios básicos. El malestar popular es enorme y contra todo esto votará el electorado el 29 de noviembre.
La falta de renovación en la política de Ecuador
El ciudadano deberá rechazar a las figuras emblemáticas de partidos y movimientos tradicionales y de empresas electorales, a quienes se atribuye buena parte de este deprimente panorama. Muchos candidatos actuales ya han ejercido cargos de elección popular y no han demostrado méritos para volver a ser elegidos. No explican qué harán por las comunidades que pretenden representar, cómo transformarán el atraso en desarrollo, ni qué metas y rutas seguirán para alcanzarlo. Entonces, ¿para qué devolverles el poder, sea provincial, cantonal, parroquial o en el CPCCS, donde algunos incluso buscan la reelección?
El problema es profundamente político. Decepciona ver aspirantes sin la capacidad intelectual y ética necesaria para los cargos a los que se postulan, pero convencidos de que figurar en una papeleta les cambiará la vida a ellos y a sus familias. Es lamentable seguir viendo las mismas caras, como si en Ecuador no existieran hombres y mujeres dignos, capaces, honestos y patriotas para representarnos. ¡Es lamentable tener tan poco para escoger!
Mario Vargas Ochoa