El doble error fatal de Zelenski
Zelenski que antes despreció los consejos de EE. UU., quiso remediar su gran error con otro que, lo estamos viendo y sufriéndolo
Cuesta mucho comprender que un país que pocos años antes había tenido una guerra y después una invasión por un vecino mucho más fuerte no se alarmara y preparara cuando este concentró muchas tropas en su frontera común. Tampoco hizo caso ni a sus propios espías ni a los de EE. UU. Este menosprecio del poder de Putin acabó quizá de convencerlo para aprovechar la ocasión y conquistar ya toda Ucrania con un paseo militar de cuatro días hasta su capital. Tras un mes de desesperada resistencia del pueblo ucraniano, indignado por ella, Putin, tras largas negociaciones, estuvo cerca de acordar la paz. Pero el mismo Zelenski que antes despreció los consejos de EE. UU., quiso remediar su gran error con otro que, lo estamos viendo y sufriéndolo, ha sido mucho peor. Así aceptó la ‘ayuda desinteresada’ de Biden, cuando, según dijeron políticos como Kissinger, “EE. UU. no tiene amigos, sino intereses”. Biden ha aprovechado así todo un año de la sangre y ruina de los ucranianos para atacar a su enemigo. Hoy Zelenski se pasea disfrazado de víctima inocente, pero, de hecho, al servicio de EE. UU., mientras su pueblo se arruina y muere. Y lo malo no es decirlo, sino que esté sucediendo sin que reaccionemos como deberíamos, sino incluso al revés.
José Llano Díaz