Cartas de lectores: Lasso y su alfombra roja
El karma ya empezó; los que obramos bien tendremos nuestra recompensa o dharma, al igual que Lorenza lo tendrá
Cuando ganaste la elección, dijiste en tu discurso que no traicionarías la confianza puesta en ti. Mencionaste a Lorenza, una humilde mujer trabajadora que vive con $ 1 diario; te ha de estar insultando. Recuerdo cuando mencionabas a tu padre; recordaba al mío ya fallecido y se me salieron las lágrimas. Esperé que dieras el trabajo que prometiste: cada año 250 mil. Esperamos sentados y subimos nuestros datos al sistema; aún creo que te debiste asesorar mejor o hacer caso a tus líderes de movimiento y jóvenes que te llevaron al poder. Pensaba que como había fallecido tu gran amigo Monge estabas en duelo y transición mental. Parece que pudo más el ego de ser presidente que respetar el plan de gobierno. Ni gritarlo a los cuatro vientos en TV te sirvió para hacer lo correcto y cumplir el recortar el exceso de carga burocrática. En Carondelet bajaste de 900 empleados a menos de 400; se te pasó de largo en tu mente taciturna y febril hacer de Manabí un lugar libre de impuestos o zona franca, y esperó la gente que reabras el aeropuerto Reales Tamarindo, ahora desmembrado. ¿No sabes que vivimos en zona de riesgo? ¡Qué va, solo pasas viajando en el avioncito que dijiste ibas a vender y criticabas a otro expresidente; hoy estás casi a la par con tus viajes! ¡Te gusta pisar la alfombra roja! Al punto de ir a orar en el muro de los lamentos para expiar tus errores. La tabla de consumo te esperaba en el escritorio para que la elimines, y el pedir pasado judicial a los que ingresan por las fronteras. Tu ministro de Finanzas miente, la gente protesta por su dinero y se van a las marchas y cierre de calles y vías. Parece que no te importa leer el periódico o ver la TV. ¿De qué sirve jactarse de la vacunación, ambulancias y hospitales si la inseguridad y muertes aumentan a diario? Luego de eliminar la seguridad a expresidentes, ahora emites un decreto mayor al eliminado, de seguridad por dos años, con nuestra plata, cuando puedes pagarte tu propia seguridad. El que nada debe, nada teme, y el que la hace la paga. El karma ya empezó; los que obramos bien tendremos nuestra recompensa o dharma, al igual que Lorenza lo tendrá.
Fred Karol Núñez Figueroa