Cartas de lectores: Los estudiantes pueden educar a su familia
Estos grupos se irán multiplicando para generalizar los mensajes, con ejemplos, en cada grado o paralelo
Enseñar a los niños a comer bien, disfrutarlo y mejorar la cultura sanitaria y calidad de vida incentivando y motivando a su familia y grupos de amigos, y convirtiéndose esto en un objetivo prioritario con visión de futuro, es lo que me hace crear este proyecto educativo. Son estrategias que deben realizarse muy fina y sesudamente; así pondrán bases para colaborar con la reconstrucción del país, tratando de cumplir uno de los objetivos de desarrollo sustentable de la agenda 2030 de NN. UU. El programa es de muy bajo costo y consiste en un enfoque didáctico comunicativo realizado por estudiantes desde nueve años de edad en las escuelas, y por todos los estudiantes de nivel medio. Un médico tiene que capacitar a un grupo de estudiantes para empezar con frases de salud muy entendibles y ejemplos simples, y replicarlos a todo los alumnos del plantel, tres veces al día en las horas hábiles; basta con seis minutos de mensajería. Estos grupos se irán multiplicando para generalizar los mensajes, con ejemplos, en cada grado o paralelo. Se podrían formar comités de salud bajo supervisión del maestro o tutor, quien tendrá que evaluar la creatividad y poder de convencimiento de cada comité para vender bien su mensaje de salud a sus compañeros. El otro paso es que cada estudiante que ha recibido los mensajes en su centro educativo, bien explicados, los lleve de manera obligatoria al seno de su familia, para de instruir a sus padres o familiares de más edad. Por ejemplo: “papá, no debes permanecer gordito porque eso es una enfermedad crónica y te puede causar serios problemas de salud y gastos médicos. Debes caminar una hora al día y no comer grasas”. O: “mamá, no te dejes impresionar con tanta publicidad de alimentos ultraprocesados con mucha azúcar, sal o grasa; nos hacen daño”, etc. Este novedoso sistemas de inyectar mensajerías de salud al interior de los hogares convierte a niños y jóvenes en portadores continuos de información sanitaria de la cual ellos son los primeros beneficiarios. A mediano y largo plazo la familia ecuatoriana poco a poco creará nuevos hábitos de higiene y salud familiar.
Héctor Panta Chica