Cartas de lectores | Soberanía y seguridad alimentaria de Ecuador

Eso destapa, una vez más, la falsedad de la llamada ‘revolución verde’, incluida la novelera ‘agricultura de precisión’

Dos eventos actuales deben hacer pensar sobre la futura alimentación del pueblo ecuatoriano: la creciente crisis petrolera y la avalancha estadounidense en ciernes, que emergen de la guerra actual en el Medio Oriente y del reciente acuerdo comercial del actual gobierno con EE.UU. Claro, me refiero a las personas que tienen moralidad y capacidad de pensar sobre impactos sociales y ecológicos. ¿Por qué el petróleo? La provisión de alimentos industriales depende de la conversión en urea -si sube el precio del petróleo sube el de la urea (además de costos de transporte, etc., etc.)- pues, la civilización moderna de energía barata deja de funcionar. Y con ello la edad de la alimentación industrial. Eso destapa, una vez más, la falsedad de la llamada ‘revolución verde’, incluida la novelera ‘agricultura de precisión’, que requiere de una infraestructura digital de alto costo energético, en la cual el campesino o pequeño productor tiene poca o ninguna inherencia.

Frente a esta situación, que hasta ahora aparentemente ‘sobrealimenta’ a la población mundial, ha estado desapareciendo la producción de alimentos sobre una base de conocimiento local personal, la cual hace efectiva la luz solar mediante el control democrático de la tierra, del agua y de las semillas, que se resume en agroecología localizada. Esta usa cultivos de fijación de nitrógeno, con abono orgánico natural y distribución local solar, o sea, con un uso energético mínimo en comparación de la producción agroindustrial.

EE.UU. está en primer lugar mundial de la alimentación industrial, aunque destacan muchas alternativas de productores yanquis en la línea ecológica. Gran parte de aquellos alimentos industriales EE.UU. los exporta a otros países sobre términos de intercambio asimétricos, mediante acuerdos comerciales de hegemonía política. Este proceder puede resultar en la destrucción de la producción local, lo que demuestra la larga historia de la producción ecuatoriana de trigo barrida por trigo canadiense. A todo esto hay que añadir la calidad de la alimentación industrial elaborada sobre una base agroquímica atentatoria a la salud humana y la salud de la naturaleza. Pensemos bien en qué nos están metiendo con políticas subyugadas a intereses imperiales.

Federico P. Koelle D.