Cartas de lectores | Mundo deshumanizado
Ojalá esta nota remueva el corazón de algún especialista, porque el niño ya tiene cinco días así
Acabo de escuchar en un noticiero la historia de un niño de cuatro años, que estaba dormido en su cama en la mañana y de repente entró una bala perdida.
La bala se alojó en su carita, bajo su ojo izquierdo. Tiene cinco días hospitalizado. Está en un hospital público y no hay quién lo opere.
La única solución es que lo opere un oftalmólogo privado, pagando un valor impensable para su padre, quien trabaja como cargador en un mercado de la ciudad. ¡Por Dios, en qué mundo estamos viviendo! ¡Es posible que no haya un oftalmólogo que no tenga hijos o nietos y se ofrezca a salvar el ojito o tal vez la vida de esta criatura! ¿Qué le tomaría? Tal vez un par de horas de trabajo sin remuneración, pero la satisfacción de haber salvado a un inocente no tiene precio. Pudo haber sido un nieto.
Ojalá esta nota remueva el corazón de algún especialista, porque el niño ya tiene cinco días así.
Lourdes Meloni de Rojas