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Diario Expreso Ecuador

Una carta al país que es un acta de rendición

¿Le ha preguntado a José Julio Neira por qué demonios nunca respondió a los técnicos que le enviaron un oficio diciéndole que los equipos eran una porquería?

La carta de Daniel Noboa generó reacciones por el caso Progen y sus declaraciones patrimoniales.

La carta de Daniel Noboa generó reacciones por el caso Progen y sus declaraciones patrimoniales.Presidencia de la República

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La carta de Daniel Noboa al país es un acto de rendición. Pero no una cualquiera: es la de una persona que, a pesar de hallarse arrinconada, no tiene la inteligencia para darse cuenta de que han sido su soberbia y prepotencia lo que lo ha colocado en ese lugar. Por eso, en su mensaje no hay un solo gesto de autocrítica ni la más mínima señal de estadista.

Cuando explica lo de sus carros de lujo, por ejemplo, es incapaz de entender que su condición de mandatario le obliga a incluirlos en su declaración patrimonial y no dar una excusa mencionando la salud de su papá: ¿no se ha enterado aún que es presidente y no un ciudadano cualquiera?

El caso Progen vuelve al centro del debate político

En ese contexto, su declaración sobre la estafa de Progen si no es alarmante es patética. “Que se vayan presos los culpables, basado en las acusaciones de Fiscalía e informes de la Contraloría, no los que la oposición desesperada quiere culpar”, dice.

¿No le llama la atención, acaso, que la Fiscalía (la suya propia, para más señas) haya montado un proceso cuyo propósito es ayudar a los ladrones? ¿No se alarmó cuando se hizo público el video donde se veía a tres técnicos que advertían desde EE.UU., hace más de un año, que se los estaba amenazando para que firmen un informe diciendo que la basura de Progen no era basura?

Noboa y las acusaciones sobre control político de la Fiscalía

En su lugar, pretende que la gente se coma el cuento de que la Fiscalía no es una hacienda bananera de su propiedad, donde todo lo que se hace o se deja de hacer depende de su voluntad. En realidad, el presidente no necesita de la Fiscalía para hallar a los culpables. Pudo haber averiguado, por ejemplo, entre sus ministros y sus funcionarios qué pasó en todo el proceso de contratación. O incluso haber ordenada a su poderoso aparato de inteligencia política, que tanto invierte los recursos públicos en espiar a sus críticos, para saber quiénes se beneficiaron del robo.

Pudo haber incluso hecho algo muy fácil: determinar en qué punto del proceso se eliminó la cláusula para no hacer anticipos que superen un porcentaje razonable (se anticipó el 70 %) de los pagos a Progen o la garantía de rigor para que los equipos que lleguen sean nuevos y operativos. ¿Le ha preguntado a José Julio Neira por qué demonios nunca respondió a los técnicos que le enviaron un oficio diciéndole que los equipos eran una porquería? No parece.

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