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Diario Expreso Ecuador

Ensayos balísticos

Prueba de misil de China: por qué 40 países exigen avisos con anticipación

EE.UU., países europeos y aliados del Indo-Pacífico reclaman que Pekín y otras potencias informen con al menos 24 horas de antelación sobre estos ensayos

Foto referencial de julio de 2026, muestra lanzamiento de misil estratégico lanzado por un submarino nuclear estratégico de la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China.

Foto referencial de julio de 2026, muestra lanzamiento de misil estratégico lanzado por un submarino nuclear estratégico de la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China.AFP

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Estados Unidos y otros 40 países elevaron este martes 11 de agosto de 2026 la presión sobre China y reclamaron que cualquier prueba futura de misiles balísticos de largo alcance sea comunicada con al menos 24 horas de anticipación. 

La petición llega poco más de un mes después de que Pekín realizara un lanzamiento en el Pacífico que generó preocupación entre varios países de la región.

La declaración conjunta, suscrita por países europeos y del Indo-Pacífico, advierte que realizar pruebas de misiles con capacidad nuclear sin información previa suficiente puede aumentar los riesgos de un accidente, un error de cálculo o una escalada militar.

El reclamo no busca impedir los ensayos militares, sino establecer reglas mínimas de transparencia para reducir los riesgos que implican este tipo de operaciones, especialmente cuando los misiles sobrevuelan o caen cerca de territorios y rutas marítimas de terceros países.

¿Qué ocurrió con el misil chino?

A comienzos de julio, China lanzó desde un submarino un misil balístico de largo alcance hacia el océano Pacífico. Pekín aseguró que se trató de una prueba rutinaria de entrenamiento militar y que el proyectil llevaba una ojiva de simulación.

El lanzamiento provocó inquietud porque el misil atravesó una extensa zona del Pacífico y su área de impacto se situó cerca de pequeños Estados insulares. Observadores señalaron que el proyectil habría caído en aguas próximas a las zonas económicas exclusivas de países como Nauru y Tuvalu.

China afirmó que había informado previamente a algunos países y que el ejercicio se realizó de acuerdo con el derecho y las prácticas internacionales. Sin embargo, varios gobiernos consideraron insuficiente el tiempo y la información recibida. Nueva Zelanda, por ejemplo, dijo que fue avisada apenas unas horas antes del lanzamiento.

El trasfondo: la carrera estratégica en el Pacífico

Más allá del debate sobre los avisos, los lanzamientos muestran la creciente importancia del componente nuclear de la estrategia militar china. Los misiles balísticos lanzados desde submarinos son particularmente relevantes porque forman parte de la llamada tríada nuclear, que combina capacidades de lanzamiento desde tierra, aire y mar. Un submarino puede desplazarse y ocultarse durante largos períodos, lo que dificulta localizarlo y permite mantener una capacidad de represalia. Por eso, un ensayo de este tipo no es visto únicamente como una prueba técnica. También puede funcionar como una demostración de capacidad militar y como un mensaje estratégico dirigido a Estados Unidos y sus aliados en el Indo-Pacífico. Expertos consultados tras el lanzamiento de julio señalaron precisamente esa dimensión del ejercicio. La exigencia de los 40 países apunta, en ese sentido, a evitar que una demostración de fuerza pueda convertirse en una fuente de incertidumbre para terceros países. La idea central es sencilla: si una potencia va a lanzar un misil capaz de recorrer miles de kilómetros, el resto debe saberlo antes de que el proyectil esté en el aire.

¿Por qué preocupa un lanzamiento sin aviso?

Un misil balístico de largo alcance puede recorrer miles de kilómetros en poco tiempo. Cuando se realiza una prueba sobre una zona oceánica utilizada por aeronaves y embarcaciones, conocer con anticipación la trayectoria prevista y el área de impacto permite establecer zonas de exclusión y advertir a pilotos y navegantes.

El problema aumenta cuando se trata de sistemas con capacidad para transportar armas nucleares. Aunque el lanzamiento sea anunciado como una prueba y lleve una ojiva simulada, otros países pueden tener dificultades para distinguir inmediatamente entre un ensayo y una operación militar real.

La falta de información también puede alimentar interpretaciones erróneas en un momento en que las relaciones entre China y Estados Unidos atraviesan una fuerte competencia militar y estratégica en el Indo-Pacífico.

Por eso, los 40 países sostienen que las pruebas sin aviso previo pueden alterar la paz y la seguridad de los Estados situados cerca de las zonas de lanzamiento o impacto.

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