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Diario Expreso Ecuador

´Pronóstico del tiempo

¿Por qué Guayaquil registra noches más frescas? Esto explica el Inamhi

Las noches de los últimos días han sorprendido a más de un guayaquileño. El Inamhi detalla por qué la temperatura desciende y qué factores influyen

La presencia de viento, la disminución de la humedad y el despeje del cielo durante la noche contribuyen a que el ambiente se sienta más fresco en Guayaquil.

La presencia de viento, la disminución de la humedad y el despeje del cielo durante la noche contribuyen a que el ambiente se sienta más fresco en Guayaquil.EXPRESO

Diana Sotomayor
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Los puntos claves

  • Las temperaturas mínimas en Guayaquil se ubicaron entre 23,6 y 24,9 °C del 1 al 13 de julio, por encima del promedio histórico de 22 °C.
  • Aunque el ambiente se siente más fresco en las noches, las temperaturas no han descendido; la sensación responde a la nubosidad, el viento y la menor humedad.
  • El Inamhi señala que este comportamiento es propio de la temporada seca en el Litoral y está influenciado por la corriente de Humboldt.

Si en los últimos días ha sentido que las noches en Guayaquil ya no son tan calurosas como semanas atrás, no es solo una percepción. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) explicó que este cambio responde a condiciones propias de la temporada seca en el Litoral ecuatoriano y no representa un fenómeno fuera de lo habitual.

Aunque durante el día las temperaturas continúan siendo elevadas y el calor para muchos es incluso extremo, al caer la noche el ambiente se vuelve más fresco debido a la combinación de nubosidad vespertina y cielos despejados durante la madrugada.

Sin embargo, esa sensación no significa que las temperaturas hayan bajado por debajo de lo normal. Boris Malavé, técnico del Inamhi, explicó que la temperatura mínima promedio para julio en Guayaquil es de 22 °C, aunque en los últimos días se han registrado valores cercanos a los 24 °C.

De hecho, los registros de la estación meteorológica del aeropuerto de Guayaquil muestran que, entre el 1 y el 13 de julio, por ejemplo, las temperaturas mínimas oscilaron entre 23,6 y 24,9 °C, por encima del promedio histórico del mes.

  • Las temperaturas durante el día también se han mantenido sobre lo habitual. En ese mismo periodo, las máximas variaron entre 30,4 y 33 °C, cuando el promedio climatológico para julio es de 29,3 °C.

¿Por qué las noches se sienten más frescas?

Según el Inamhi, durante la tarde la presencia de nubes reduce la cantidad de radiación solar que llega a la superficie, por lo que el suelo acumula menos calor que en jornadas completamente despejadas.

Cuando las nubes desaparecen durante la noche, ese calor se libera con mayor rapidez hacia la atmósfera. Además, la disminución de la humedad y las ráfagas de viento de entre 3 y 5 metros por segundo contribuyen a que la sensación térmica sea más fresca.

  • Malavé precisó que el promedio de velocidad del viento para julio es de 4 metros por segundo y que estas condiciones son propias de la temporada seca en el Litoral.

Puedo jurar que sin calor duermo mejor: me levanto totalmente descansada y sin mal humor. Hasta hace poco me despertaba varias veces al día... Quisiera que en el día el calor de Guayaquil también disminuya. Es insoportable y riesgoso. Hoy la radiación, por ejemplo, es de la 10 UV. Extrema. Nadia Torres, residente de Bellavista

La corriente de Humboldt también influye

Otro de los factores que incide en estas condiciones es la influencia de la corriente de Humboldt, una masa de agua fría que modifica las condiciones atmosféricas sobre el litoral ecuatoriano.

Su presencia favorece temperaturas ligeramente más bajas, menor humedad y una disminución de las lluvias, características habituales de esta época del año. Por ello, este comportamiento suele repetirse entre julio y septiembre.

Para Nathalia Mejía, quien vive en Los Ceibos, las noches han sido "perfectas". "Es verdad que durante el día muero de calor, que necesito el aire y hasta un abanico cuando camino por las calles, pero en las noches todo es fresco. Con las áreas verdes que de paso tiene Los Ceibos, la brisa es aún mejor. Hay días en los que ni siquiera necesito prender el aire o el ventilador. Abro la ventana y listo. A dormir en paz", contó.

Romina Vásconez, residente de la ciudadela Kennedy, compartió esa percepción. Asegura que por las noches "al fin" puede dormir. "Ya no me levanto enojada, con menos estrés. Duermo incluso más tiempo. Con calor, me levantaba hasta con dolor de cabeza. Eso ya pasó. Solo espero que dure", señaló.

Aunque las noches en definitiva sí están más frescas, la sensación térmica no es la habitual de esta época. Recuerdo que para junio o julio, años atrás, ya usaba hasta abrigo. Esta vez el clima está cambiante, loco. Fuera feliz si tuviéramos la temperatura de Cuenca. Mónica Monserrate, habitante de la Alborada

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