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Diario Expreso Ecuador

TERREMOTOS

¿Está Guayaquil preparada para un terremoto? Expertos advierten sobre edificaciones vulnerables

Especialistas advierten que la autoconstrucción, el crecimiento urbano informal y las edificaciones antiguas incrementan el riesgo de colapso ante un terremoto

El alto peligro sísmico del país obliga a fortalecer el control de las construcciones y a revisar las edificaciones levantadas antes de la normativa vigente.

El alto peligro sísmico del país obliga a fortalecer el control de las construcciones y a revisar las edificaciones levantadas antes de la normativa vigente.Gabriel Cornejo

Gabriel Cornejo
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La seguidilla de terremotos registrados durante los últimos días en distintas regiones del mundo, entre ellos los fuertes sismos que sacudieron Venezuela y provocaron el colapso de decenas de edificaciones, reavivó el debate sobre la capacidad de respuesta de las ciudades frente a eventos de gran magnitud. 

En Ecuador, ubicado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico y con una historia marcada por terremotos devastadores como el de Pedernales en 2016, especialistas advierten que el mayor peligro no radica únicamente en la intensidad del movimiento telúrico, sino en la vulnerabilidad de miles de construcciones levantadas sin criterios técnicos adecuados. 

En Guayaquil, la combinación de edificaciones antiguas, autoconstrucción y crecimiento urbano informal mantiene en alerta a arquitectos e ingenieros, quienes coinciden en que la prevención, el reforzamiento estructural y el cumplimiento de las normas sismorresistentes serán determinantes para reducir el impacto de un futuro gran terremoto.

Expertos alertan sobre edificaciones vulnerables

"El gran problema que tenemos es la informalidad. Las edificaciones se construyen de manera artesanal y eso no garantiza que técnicamente estén bien hechas", afirma el arquitecto Ricardo Pozo, docente e investigador en desarrollo urbano. Explica que gran parte de los asentamientos informales se levantó sobre terrenos poco aptos para urbanizar y sin supervisión profesional, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a un sismo de gran intensidad.

Pozo añade que sectores como Guasmo Sur e Isla Trinitaria fueron edificados sobre antiguos manglares rellenados de forma antitécnica. "Con ese suelo tan plástico, con un relleno antitécnico y con un diseño estructural que no sabemos qué calidad tuvo, es muy probable que muchas de esas viviendas se caigan", advierte. El especialista recuerda que investigaciones realizadas en Guayaquil estiman que cerca del 65 % de la ciudad presenta alta vulnerabilidad ante un terremoto similar a los registrados recientemente en Venezuela.

Sismos exponen fragilidad estructural 

Desde la investigación académica, la arquitecta María Elena Vargas asegura que Guayaquil enfrenta un escenario que exige preparación permanente. "Guayaquil tiene un peligro sísmico clasificado como alto y nuestra ciudad está asentada principalmente sobre suelos blandos, que amplifican las vibraciones sísmicas", explica. Sus estudios sobre más de 200 edificaciones muestran que muchas construcciones requieren evaluaciones más profundas para determinar su comportamiento ante un movimiento telúrico severo.

La investigadora señala que las edificaciones construidas bajo la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC) de 2015 presentan mejores condiciones de respuesta. "Las edificaciones mejor preparadas son aquellas diseñadas bajo la última normativa de la NEC. Las más vulnerables son las que fueron construidas cuando no existían normas tan estrictas y las que han tenido ampliaciones sin planificación", sostiene.

Sobre la respuesta ciudadana tras un sismo, Pozo insiste en que las decisiones deben tomarse de inmediato. "Apenas se identifiquen grietas o problemas en la estructura, hay que desocupar la vivienda. Las réplicas son las que generalmente terminan aumentando el número de fallecidos porque no se tomó conciencia inmediata", enfatiza. Por su parte, Vargas recomienda aplicar la estrategia de "agacharse, cubrirse y agarrarse fuerte", al señalar que es la medida respaldada por la evidencia científica para reducir lesiones durante un terremoto.

La vulnerabilidad de miles de edificaciones, especialmente en ciudades costeras, mantiene en alerta a especialistas que insisten en reforzar la cultura de prevención y seguridad estructural.

La vulnerabilidad de miles de edificaciones, especialmente en ciudades costeras, mantiene en alerta a especialistas que insisten en reforzar la cultura de prevención y seguridad estructural.Gabriel Cornejo

El arquitecto Luis Alvarado concluye que el país debe fortalecer la prevención y el cumplimiento de las normas técnicas. "Los terremotos no son los que causan la mayoría de las víctimas; lo hacen las edificaciones vulnerables. Una construcción diseñada conforme a criterios sismorresistentes, correctamente ejecutada y mantenida tiene muchas más probabilidades de proteger la vida de sus ocupantes", afirma. A su juicio, la planificación, la fiscalización y la educación ciudadana siguen siendo las herramientas más eficaces para reducir el riesgo sísmico en Ecuador.

Prevención sísmica sigue siendo insuficiente

Como complemento, el ingeniero estructural Luis Fernando Villavicencio Cavero advierte que la capacidad de una edificación para resistir un terremoto depende de múltiples factores. "Las construcciones levantadas antes del año 2000 fueron diseñadas con normativas que hoy ya no cumplen los estándares actuales de diseño sismorresistente, por lo que pueden representar un riesgo", explica. No obstante, aclara que también existen edificaciones construidas en las décadas de 1960, 1970 y 1980 que han demostrado un comportamiento adecuado, lo que evidencia que la calidad de los materiales, los procesos constructivos y el cumplimiento de las normas han sido determinantes. "Un buen porcentaje de edificaciones construidas en el Ecuador puede estar poco preparado para enfrentar eventos sísmicos de gran magnitud esperados", sostiene.

El especialista añade que toda estructura que haya soportado un sismo importante debe ser evaluada por un profesional antes de volver a ser ocupada. "Las fisuras y grietas en paredes son una señal de que la estructura respondió al movimiento; pero si existen daños en vigas, columnas o muros, incluso tras un sismo de menor magnitud, es un síntoma de que algo no está bien y requiere una revisión inmediata", afirma.

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