
Cristo del Consuelo reunió a miles de fieles en procesión por la paz
La caminata duró dos horas. La prefecta Marcela Aguiñaga los recibió en el Complejo Cisne II
La procesión del Cristo del Consuelo duró dos horas y convocó a más personas de las previstas (500.000) por los organizadores. La jornada reunió a miles de fieles en uno de los actos religiosos más multitudinarios del país.
Te invitamos a leer | Viernes Santo congrega a 3.000 devotos en procesión de parroquias del norte
A las 08:51, la multitud católica llegó al Complejo Cisne II, entre rezos y plegarias. Desde las 07:00, cientos de personas caminaron desde la calle Lizardo García, donde se ubica el santuario del Cristo del Consuelo.
Al arribar al sitio, Cynthia Gellibert, secretaria general de la Administración Pública, salió del cordón de seguridad de la Policía Nacional. La funcionaria estuvo acompañada por 16 personas, entre hombres y mujeres.
Recibimiento en el Complejo Cisne II
Un coro y la orquesta sinfónica juvenil de la Prefectura del Guayas interpretaron el ‘Ave María’ para recibir a los fieles. En el altar donde se celebró la misa, la prefecta Marcela Aguiñaga aguardaba el inicio de la ceremonia.
La procesión estuvo marcada por mensajes de paz y reconciliación, afirmó el cardenal Luis Gerardo Cabrera. “Déjense reconciliar por Dios; Dios nos llama y nos espera para que estemos unidos”, expresó.
Durante la misa campal, Cabrera llamó a la unidad y exhortó a los asistentes a perdonar. El clérigo insistió en que “la paz es posible por el camino de la reconciliación” y pidió llevar ese compromiso a sus hogares.
En la oración, los religiosos pidieron a las autoridades asumir sus cargos como un servicio a la ciudadanía. La ceremonia concluyó con el rezo del ‘Padre nuestro’.
Entrega de regalos
Antes de finalizar el evento, varios niños vestidos con trajes de distintas manifestaciones culturales entregaron un poncho con una chacana bordada. Con ese gesto, destacaron el valor de la paz y la reconciliación.
Los menores entregaron la prenda al cardenal y le pidieron que no se canse de promover la unidad. “Como niña, sueño con un país donde no tengamos miedo, donde aprendamos a querernos más”, dijo una de ellas.
También dirigieron un mensaje a la prefecta del Guayas y le solicitaron trabajar por la reconciliación. A Marcela Aguiñaga le entregaron un poncho de colores rojo y blanco como símbolo de ese anhelo.