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Diario Expreso Ecuador

Mundial 2026: Así funciona el millonario negocio de los palcos VIP para celebridades

El Mundial 2026 convierte los palcos VIP en un negocio de miles de millones. Allí, celebridades, empresarios y marcas protagonizan la mayor vitrina del fútbol

David Beckham subió hace dos semanas esta foto junto a Tom Cruise.

David Beckham subió hace dos semanas esta foto junto a Tom Cruise.IG: @davidbeckham

Stefania Massa
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Lo que debes saber

  • Mundial 2026 generará mas 3.400 millones de dólares gracias a los palcos VIP.
  • La presencia de celebridades en los palcos  impulsa el negocio de algunas marcas.
  • Los palcos VIP ofrecen lujo, gastronomía y espacios para negocios durante el Mundial.

La Copa del Mundo 2026 no solo es fútbol. Es uno de los mejores negocios del mundo, más allá de que este año marcará un récord por la cantidad de selecciones participantes. El encuentro deportivo es el escenario del mayor negocio de hospitalidad VIP en la historia del torneo

Las marcas buscan atraer a celebridades de alcance global como Kim Kardashian, Taylor Swift o Tom Cruise para potenciar su visibilidad, mientras figuras vinculadas oficialmente a la FIFA, como David Beckham, sí tienen una presencia constante en los espacios VIP. 

Ellos forman parte de una estrategia comercial que mueve más de 3.400 millones de dólares alrededor de los palcos de lujo en Estados Unidos, México y Canadá.

Mientras millones de aficionados buscan conseguir una entrada, empresas, inversionistas y gobiernos destinan millones para acceder a las zonas más exclusivas de los estadios. En estos espacios se cierran negocios, se fortalecen relaciones comerciales y las grandes figuras del entretenimiento se convierten en el rostro de campañas publicitarias que alcanzan una audiencia global.

Palcos VIP: el fútbol y los negocios juegan el mismo partido

El Mundial 2026 apunta a convertirse en la Copa del Mundo más rentable organizada hasta ahora. La FIFA prevé ingresos superiores a los 3.000 millones de dólares únicamente por el negocio de la hospitalidad premium y los palcos VIP, un modelo que ha adquirido un peso tan importante como el espectáculo deportivo.

La empresa estadounidense On Location es la encargada de desarrollar estas experiencias exclusivas. La compañía, que también participa en eventos como la Super Bowl y los Juegos Olímpicos, transforma los estadios en espacios destinados al entretenimiento, las relaciones públicas y el networking empresarial.

Las denominadas Luxury Suites, destinadas a grupos privados, pueden superar los 160.000 dólares por partido durante las rondas eliminatorias. Los paquetes están divididos en tres grandes categorías:

1.Venue Series: Con acceso a todos los partidos en un mismo estadio, entre cuatro y nueve encuentros (incluyendo, en algunos casos, la gran final en Nueva York/Nueva Jersey) . Aquí hay tres niveles:

  • Pitchside Lounge / Suites Privadas: además de asientos junto al campo, el usuario disfruta de catering de alto nivel, bebidas premium, butler, regalos conmemorativos y acceso prioritario al estadio .
  • VIP / Champions Club: ofrece, obviamente, asientos de primera, lounges exclusivos, servicio de comida y bebida, entretenimiento, y vistas privilegiadas .
  • FIFA Pavilion: se trata de un lounge comunitario cerca del estadio con comida local, entretenimiento, actividades culturales y áreas sociales especiales .

2.Follow My Team Series: cubre los tres juegos de fase de grupos y el partido de octavos de final (si el equipo avanza). Incluye acceso al exclusivo FIFA Pavilion .

3.Single match: Permite la compra del boleto para un solo partido, pero con todas las comodidades disponibles.

Empresarios, artistas, deportistas...

Si bien algunos fanáticos coincidirán que entre tanto lujo se pierde la emoción de los goles y las jugadas fallidas, las empresas conciben estos espacios como sitios para fortalecer vínculos con inversionistas, directores ejecutivos y socios estratégicos

Y, como es de esperarse, ahí también hay artistas, deportistas, músicos e influencers con millones de seguidores (todos invitados) para potenciar así la exposición de sus marcas durante las transmisiones oficiales y en redes sociales.

Las celebridades más buscadas por las grandes marcas

Las invitaciones no se entregan al azar. Entre los asistentes habituales figuran miembros de la dirigencia de la FIFA, exfutbolistas como David Beckham, Kaká, Cafú y Ronaldo Nazário, además de propietarios de franquicias deportivas y empresarios del sector tecnológico y financiero.

Las marcas deportivas también aprovechan el torneo para lanzar campañas globales. Nike, por ejemplo, reunió a Kim Kardashian, Saint West, Travis Scott, Lisa y LeBron James en la campaña Rip The Script, mientras Kith, Adidas y Lionel Messi presentaron una edición especial de zapatillas para celebrar los 20 años de carrera del futbolista y el inicio del Mundial.

Durante la inauguración, Salma Hayek captó la atención al vestir un traje confeccionado por Gucci, firma perteneciente al grupo empresarial de su esposo, François-Henri Pinault. Su presencia confirmó cómo la moda también encuentra en el Mundial uno de sus mayores escaparates.

Cuando una celebridad acepta acudir a un palco patrocinado, detrás existe una operación comercial de gran escala. Los contratos pueden alcanzar entre 11 y 22 millones de dólares anuales e incluyen transporte en avión privado, suites exclusivas, seguridad y condiciones específicas para garantizar la visibilidad de la marca patrocinadora.

En acciones puntuales, el valor de la participación depende del alcance digital de cada figura. Kim Kardashian, por ejemplo, cobra actualmente entre 1,7 y 2,2 millones de dólares por una publicación patrocinada en Instagram.

Taylor Swift representa un caso distinto. La cantante suele asistir únicamente por motivos personales, como apoyar a Travis Kelce cuando participa en eventos deportivos. Sin embargo, su presencia genera un impacto tan importante que empresas y propietarios de estadios buscan recibirla sin costo para ella, debido al llamado Efecto Swift, que incrementa el valor publicitario del evento y la exposición de las marcas.

La experiencia VIP va mucho más allá del partido

El acceso a un palco del Mundial 2026 comienza mucho antes del pitazo inicial. Los invitados ingresan por entradas exclusivas, utilizan ascensores privados y, en algunos estadios, disponen de helipuertos cercanos y carriles reservados para vehículos autorizados por la FIFA.

La hospitalidad incluye actividades previas al encuentro, presentaciones musicales y acceso a salones ubicados junto al terreno de juego, desde donde los asistentes observan el calentamiento de las selecciones a pocos metros de las estrellas.

La propuesta gastronómica también cambia por completo. Chefs de Estados Unidos, México y Canadá preparan menús inspirados en la cocina de los tres países anfitriones. Ostras, mariscos, carne wagyu, caviar, vinos, tequilas y champán forman parte de la experiencia.

En algunos casos, las celebridades consumen únicamente productos establecidos en sus contratos publicitarios. En estos casos, figuras como Kendall Jenner o George Clooney, vinculados a sus propias marcas de bebidas, exigen que en sus suites no exista presencia de productos competidores y que el personal firme acuerdos de confidencialidad.

Los jeques y dignatarios que adquieren los palcos más costosos solicitan incluso cocinas independientes, menús con certificación Halal y cartas exclusivas de mocktails, supervisadas por equipos propios antes del inicio del encuentro.

Mientras el público sigue las jugadas dentro del campo, otra competencia ocurre detrás de los cristales de los palcos VIP. Siempre se ha sabido, pero cada vez es más claro que el fútbol es también una plataforma global para hacer negocios, fortalecer alianzas comerciales y convertir a las celebridades en el centro de una industria que mueve miles de millones de euros.

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