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Cezar Augusto y Sarah Gabriela optan por monetizar la polémica
Un video comercial de unas tartas en el que ellos aparecen desató una nueva ola de comentarios en redes sociales. Expertos dan su opinión

Cezar Augusto ganó la última temporada de Soy el mejor. En ese espacio compartió con Sarah Gabriela.
El reciente video comercial de unas tartas protagonizado por Sarah Gabriela Alarcón y Cezar Augusto desató una nueva ola de comentarios en redes sociales. Las imágenes no tardaron en viralizarse, especialmente porque ambos han estado durante meses en el centro de la controversia y bajo el escrutinio de sus seguidores.
Lejos de esquivar los dimes y diretes, la influencer y el modelo brasileño (expareja de Virginia Limongi) optaron por sacar provecho de la atención mediática, con una estrategia que llamó la atención. Mientras algunos aplauden su capacidad para convertir la polémica en oportunidad, otros cuestionan si se trata de una jugada para mantenerse vigentes.
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“Decidimos facturar nosotros”
Según Sarah Gabriela Alarcón, “la dueña de las tartas es amiga de Cezar, nos ofreció hacer la promoción con una buena paga. Nos han dicho de todo durante un año, nos han cuestionado y seguirán haciéndolo hasta el día en que se mueran.
Estamos cansados de tanta mala onda, de la gente bochinchera y cizañera. Lo pensamos y si otros facturan a costillas de nosotros, entonces decidimos facturar nosotros. Lo aceptamos y es marketing”.
Ellos dan su opinión
El consultor digital Alejandro Varas dice: “Lo que ellos hicieron fue convertir un intento de funa en materia prima para contenido. En vez de defenderse o desaparecer, tomaron la narrativa que los señalaba de ‘arruinar una relación’ y la reencuadraron a su favor. Es un caso clásico de ‘no hay mala publicidad’. El escándalo les dio un alcance orgánico que normalmente costaría miles en pauta.
Al responder con humor y con un producto o video comercial, no solo desactivaron el daño reputacional, sino que monetizaron la atención. Funciona porque ahora el público premia la audacia y castiga más el silencio incómodo que el error mismo”.
Para el creador digital y comentarista de farándula Frank González: “¿Hasta dónde puede llegar alguien para mantenerse vigente en redes sociales? Existe una frase muy popular que dice que ‘no existe mala publicidad’, pero personalmente creo que eso está lejos de ser cierto. Ser viral no es lo mismo que tener una buena imagen.
Hoy cualquiera puede llamar la atención por una polémica, un escándalo o incluso por hacer el ridículo, pero eso no significa que esté construyendo una marca personal sólida o una reputación positiva”.
González añade: “Aquí es donde entra el caso de Cezar Augusto y Sarah Alarcón. Desde hace tiempo, gran parte de la conversación que los rodea gira alrededor de los rumores sobre una supuesta relación. Desde el punto de vista del marketing, basar tu relevancia en una polémica puede darte resultados a corto plazo, pero difícilmente construye una carrera duradera.
El problema de alimentar constantemente un mismo rumor es que, tarde o temprano, el público se acostumbra, pierde interés y empieza a exigir algo más”.
Para el estratega digital Carlos Zúñiga, “publicidad es publicidad. Buena o mala, depende cómo la canalices y utilices para un beneficio que puede ser comercial. La polémica siempre llamará la atención, pero es un arma de doble filo.
Poner una marca con un nombre que venga arrastrando opiniones no es conveniente, porque ya viene con tendencias de dos grupos, el que le cree y el que no.
Gana Sarah Gabriela y Cezar Augusto, que a pesar de los comentarios que muchos conocen, se endulzan con la receta de las tartas”.