Amigas del Corazón World Tour en Guayaquil: Laura y Brenda, de patitos feos a superestrellas
Laura Esquivel y Brenda Asnicar iniciaron en Guayaquil la etapa latinoamericana del Amigas del Corazón World Tour. El concierto rescató los éxitos de Patito Feo

aura Esquivel y Brenda Asnicar reunieron nostalgia, coreografías y sus canciones como solistas durante el inicio latinoamericano de su gira en Guayaquil.
Lo que debes saber
- Laura y Brenda iniciaron su etapa latinoamericana en Guayaquil con los éxitos de Patito Feo.
- Laura estrenó una canción y Brenda combinó el repertorio de Antonella con sus temas como solista.
- El público pidió ‘Las Divinas’ para cerrar una noche de coreografías, uniformes y nostalgia.
Laura Esquivel y Brenda Asnicar iniciaron en Guayaquil la etapa latinoamericana del Amigas del Corazón World Tour. El concierto reunió los éxitos de Patito Feo con sus canciones como solistas y mostró la evolución de ambas artistas casi 20 años después de la teleserie.
Patito y Antonella volvieron a encontrarse sobre un escenario, pero las adolescentes que competían por ocupar el centro de la historia ya no estaban allí. En su lugar aparecieron Laura Esquivel y Brenda Asnicar: dos mujeres que reconocen el pasado que las hizo conocidas, pero que también defienden las artistas en las que se convirtieron casi dos décadas después.
Esa transformación sostuvo el concierto que ofrecieron el viernes 31 de julio en el Coliseo Voltaire Paladines Polo de Guayaquil. El espectáculo comenzó puntual, a las 20:30, con ‘Amigas del corazón’, la canción que da nombre a la gira y que convirtió el reencuentro en una celebración de la amistad, la unión y la felicidad.
Brenda apareció con un traje brillante rosa y Laura con uno verde. Detrás de ellas, una pantalla de piso a techo amplificaba las visuales y permitía apreciar la producción desde todas las localidades. La teatralidad, la fantasía, las coreografías y los cambios de vestuario, presentes en casi cada canción, rescataron el universo que cautivó a los adolescentes de 2007, pero lo presentaron para un público que ahora regresaba como adulto.
Los asistentes no acudieron únicamente a observar. En la pista y las gradas repitieron coreografías que todavía conservaban en la memoria. Varios llegaron vestidos con el uniforme del colegio de Patito Feo, como si el coliseo pudiera convertirse, por unas horas, en una extensión de aquella escuela de ficción.

Laura Esquivel y Brenda Asnicar
Guayaquil deslumbró a las protagonistas de Patito Feo
Después de la apertura llegó el bloque individual de Laura Esquivel. De la Patito tímida que alcanzó fama internacional quedaban las canciones y algunos gestos, pero no la inseguridad. La cantante dominó las coreografías, sostuvo las interpretaciones vocales y ocupó el escenario como una artista pop.
“Los extrañé mucho, gracias”, dijo conmovida por el recibimiento. “Gracias por haber crecido con nosotras”, añadió ante un público que ya no era adolescente, pero todavía se reconocía en la historia. Laura también eligió Ecuador para interpretar por primera vez en vivo una canción nueva, acompañada por la proyección de su videoclip.
“Voy a cantar hasta mis sueños conseguir, a pesar de lo que digan” y “Que todo el mundo pueda escuchar lo que tengo para decir” fueron parte de esa declaración artística. La búsqueda de una identidad propia continuó con ‘Girasol’, tema creado mientras construía su camino musical después de Patito Feo. “Gracias por esas luces, los amo”, expresó al observar los teléfonos encendidos en el coliseo.
Brenda Asnicar tomó luego el escenario con ‘Wachita’, uno de los temas de su etapa como solista. Vestida como una tanguera, con traje negro y zapatos de tacón rojo, mostró a la artista que surgió después de Antonella. En ‘Diosa única bonita’, comenzó con una versión renovada y luego recuperó la coreografía y el sonido que el público recordaba de la teleserie.
Antes del concierto, Brenda había escuchado las historias de sus seguidores durante el meet and greet. Contó que no había parado de llorar al descubrir el vínculo que todavía conservaban con la producción. “Todos ustedes son estrellas y vamos hoy a brillar”, les dijo. Ese discurso encontró su representación musical en ‘Superstar’, donde reunió baile, actitud y presencia escénica.
“Gracias por haber crecido con nosotras”,
También dedicó ‘Por qué a mí’ a Kennet, un fanático ecuatoriano al que conoció antes del espectáculo. Brenda aprovechó la canción para hablar sobre la importancia de levantarse después de una ruptura. Más adelante interpretó ‘Savior’, incorporando otro tema de su trayectoria fuera de Patito Feo.
‘Tango llorón’ emocionó a los asistentes, pero el momento de mayor euforia llegó con ‘¿Y ahora qué?’. Laura recuperó por unos minutos la sensibilidad y los gestos del personaje que le dio fama mundial. No intentó imitar a la niña que fue: regresó a Patito desde la experiencia de una mujer que acepta su pasado sin quedar atrapada en él. Ese equilibrio permitió que el soundtrack conviviera con ‘Wachita’, ‘Girasol’, ‘Savior’ y ‘Superstar’.
‘Fiesta’ preparó la despedida, seguida por ‘Un rincón del corazón’ y una fotografía junto al público. “Les juro que es la ciudad más amorosa que nos ha recibido hasta el momento, se los juro”, afirmó Brenda. Los gritos para pedir ‘Las Divinas’ provocaron el regreso final de ambas. La fecha inauguró en Guayaquil la etapa latinoamericana del Amigas del Corazón World Tour, tras la cancelación del espectáculo anunciado en Quito. Laura y Brenda volvieron a la historia que las hizo conocidas, pero lo hicieron convertidas en las superestrellas que encontraron su propio lugar sobre el escenario.

Fanáticas de Patito Feo que vinieron desde Quito.
Larvarie y Samari viajaron desde Quito para cumplir un sueño
La cancelación del concierto en Quito no detuvo a Larvarie y Samari. Ambas viajaron hasta Guayaquil y dedicaron cerca de cuatro horas a sus transformaciones en drag para asistir al Amigas del Corazón World Tour.
Larvarie contó que sigue Patito Feo desde los 9 años y que acudir al espectáculo fue una manera de abrazar a su niña interior. La producción también influyó en su vínculo con el canto, el baile y el diseño de modas.
Samari, quien se declaró “divina”, recordó que la teleserie fue un refugio durante su infancia y que sus canciones representan su deseo de convertirse en artista. Ambas prepararon además un tributo a Patito Feo en el espacio La Dominga, en Quito.