música
Adriana Lucía, cantante colombiana: “Cuando las mujeres nos juntamos, pasan cosas especiales”
La cantante colombiana llega a Guayaquil para participar en el Mundial del Vallenato que se desarrollará a fines de octubre en el estadio Modelo

Adriana Lucía también tiene previsto visitar Riobamba y Quito durante su permanencia en Ecuador.
Lo que debes saber
- La colombiana regresará a Guayaquil, donde además de presentarse en el escenario aprovechará para disfrutar de la gastronomía local.
- Hija de un músico y criada entre cumbia, porro y vallenato, recuerda sus inicios y cómo la música se convirtió desde niña en su camino.
- Cuenta sobre los desafíos de combinar la vida familiar con una carrera que implica viajes y presentaciones.
La cantante colombiana Adriana Lucía es hija del músico y compositor Antonio López. Creció rodeada de los sonidos de la costa: cumbia, porro y vallenato. A los 14 años lanzó su primer álbum, Enamórate como yo, y desde entonces ha construido una carrera ligada a los ritmos de su tierra.
En 2008 presentó Porro nuevo, producción que contó con el apoyo de Carlos Vives y que le valió una nominación al Grammy Latino como Mejor Álbum Tropical Contemporáneo. A la música sumó otra de sus pasiones: la cocina. En 2019-2020 ganó MasterChef Celebrity y actualmente tiene un restaurante, La Tienda del Porro, especializado en comida costeña.
El próximo 30 de octubre se presentará en el estadio Modelo, como parte del Mundial del Vallenato. La urbe no le es desconocida y cada vez que regresa aprovecha para disfrutar de su gastronomía.
"A mi padre le gusta la música de Jota Jota"
¿Qué plato de la gastronomía nacional se ganó un lugar entre sus favoritos?
Me encanta el caldo de bola. Está en mi top de comidas favoritas. El encebollado lo he probado muchas veces, pero el caldo de bola no lo había comido. También me gusta el tigrillo y lo que preparan con plátano.
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¿Ya cocinaba antes de participar en MasterChef Celebrity?
El restaurante existía un poco antes de MasterChef. Yo cocinaba, pero no sabía preparar postres, así que me tocó aprender. Mi local se especializa en comida costeña. Por eso tengo una conexión tan profunda con Guayaquil. Comemos mucho pescado y mariscos.
Comenzó a cantar a los 14 años, ¿siempre se inclinó por estos géneros?
En el departamento de Córdoba, de donde soy, hay mucha cumbia, vallenato y porros. Era lo que cantábamos de niños. A mi papá le gustaba mucho la música y, gracias a él, conocí desde muy pequeña la música ecuatoriana. Escuchaba a Julio Jaramillo. El maestro Alfredo Gutiérrez fue quien me dio la oportunidad de cantar en una tarima muy grande. He experimentado con los géneros de mi región, pero siempre me gusta darles un toque moderno.
Carlos Vives ha sido una figura importante en su trayectoria. ¿Qué representa para usted?
Carlos Vives es mi padrino musical. Me ha apoyado muchísimo y le debo parte importante de mi carrera.
¿Qué significa para usted representar a las mujeres en un festival de vallenato?
Siempre es importante representar a las mujeres. Hemos incursionado en absolutamente todo, ¿por qué no hacerlo en la música? Estar ahí es una oportunidad para que otras mujeres se identifiquen y se sientan acompañadas. Estoy feliz de cantar en Guayaquil. Amo su ciudad y Ecuador. Cuando las mujeres nos juntamos pasan cosas especiales.
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“Siempre supe que iba a ser cantante”
¿Qué proyectos musicales tiene en camino?
En Colombia lancé Pueblerina. También estoy preparando música nueva. Estuve en el estudio y me gustaría sacar material antes de que termine el año. Quiero hacer un pequeño homenaje a un artista, pero todavía no puedo revelar más porque es una sorpresa.
¿Tiene alguna colaboración musical en preparación?
Sí. Estoy trabajando en eso y ya he conversado con otro artista. Espero que pueda concretarse.
¿Tiene planes de llevar su música a otros países?
Este año estaré en Miami, aunque no en gira. En 2027, en marzo o abril, viajaré a España para hacer una gira por Europa. Me emociona porque siempre que voy a España me encuentro también con muchos ecuatorianos.
¿Qué consejo les daría a los jóvenes que sueñan con ser cantantes?
Que no se rindan. Lo más difícil de esta carrera es permanecer. Cada día aparece más gente y la competencia es mayor. La música es mucho más profunda que la fama. Hay que tener paciencia y prepararse para que les cierren puertas. Hay artistas talentosos que se decepcionan porque esperan resultados rápidos. Esto es un camino de resistencia: van a cerrarles puertas, pero tendrán que volver a intentarlo.
Usted comenzó muy joven y viene de una familia de músicos. ¿Alguna vez dudó de que este fuera su camino?
Yo siempre supe que iba a ser cantante. Vengo de una familia de músicos y siempre lo he visto como una bendición. Nunca tuve que decidir dedicarme a la música.
Por lo general, las mujeres costeñas son alegres y disfrutan de bailar
Soy una persona muy alegre. Como mujer del caribe y costeña, disfruto bailar y llevar esa energía al escenario. En mis shows, además de cantar mis temas, el público puede disfrutar de un espectáculo completo.
“Mi familia siempre ha sido la prioridad”
Lleva 15 años con su esposo. ¿Qué ha sido importante para mantener esa relación?
Mi esposo se llama Felipe. Nadie tiene el secreto de la felicidad. Siempre le he dado prioridad a mi familia. Al principio tenía un solo hijo, Salomón, y lo cargaba para todos lados. Ahora tengo unas gemelas, Simona y Carlota, así que es más complicado mantener ese ritmo. Ser mujer artista es difícil porque todavía existe la idea de que quien sale a trabajar es el papá.
¿Cómo ha vivido la maternidad mientras desarrolla su carrera?
Gracias a Dios cuento con una ayuda que muchas madres no tienen. Mi esposo es dentista, una carrera completamente distinta a la mía. Las niñas tienen 4 años y mi hijo, 14. Él es tranquilo. Creo que el nombre Salomón está bien puesto porque es un niño lleno de paz y sabiduría. Todavía no he vivido la rebeldía de esa edad.