Muere Silvia Buendía: la activista ecuatoriana que hizo de los derechos humanos su lucha
La abogada y activista ecuatoriana Silvia Buendía falleció este 24 de agosto de 2026. Figura reconocida del movimiento feminista

Silvia Buendía, activista ecuatoriana.
Durante décadas fue una de las voces más visibles en la defensa de los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTI en Ecuador.
Silvia Buendía murió este lunes 24 de agosto de 2026, a los 58 años, luego de enfrentar un cáncer. Familiares, amigos y personas cercanas a la abogada y activista ecuatoriana confirmaron la noticia de su fallecimiento.
Buendía construyó durante décadas una trayectoria ligada a la defensa de los derechos humanos, especialmente de las mujeres y de las personas LGBTI. Su voz estuvo presente tanto en el activismo como en medios de comunicación, espacios políticos y debates públicos.
Nacida en Guayaquil el 9 de octubre de 1967, Silvia Elena Buendía Silva estudió en el Colegio Alemán Humboldt y posteriormente se graduó como abogada en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.
Una vida ligada al activismo
Su trabajo por los derechos de las mujeres comenzó en la década de los noventa. Con el paso de los años se convirtió en una figura reconocida del movimiento feminista ecuatoriano y de la lucha por los derechos de las diversidades sexuales.
Buendía fue portavoz de la Red LGBTI Diversidad Ecuador y participó activamente en la campaña que impulsó el reconocimiento del matrimonio igualitario en el país. También patrocinó jurídicamente casos relacionados con la defensa de personas LGBTI.
En 2016 integró una delegación de organizaciones de la sociedad civil que viajó a Ginebra, Suiza, para participar en el examen de Ecuador ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Allí abordó la situación de los derechos de las personas LGBTI, las denominadas clínicas de “deshomosexualización” y la lucha por el matrimonio igualitario.
La defensa de los derechos de las mujeres fue otro de los ejes de su trayectoria. Buendía destacó públicamente la importancia de visibilizar la violencia de género y sostuvo que la tipificación del femicidio no bastaba por sí sola para acabar con el problema, sino que debía estar acompañada de políticas públicas, educación y cambios sociales.
De los medios a la política
Además de ejercer como abogada, Buendía desarrolló una carrera en los medios de comunicación. Fue columnista y colaboró con medios ecuatorianos. En televisión alcanzó notoriedad como parte del programa Así Somos, de Ecuavisa, y posteriormente condujo Ventana Ciudadana, en Ecuador TV.
También incursionó en política. Militó en Ruptura de los 25 y fue candidata a la Asamblea Nacional. Años después estuvo vinculada a Movimiento Construye. Desde 2017 formó parte de la Comisión Nacional Anticorrupción.
Su presencia en redes sociales amplificó además sus posiciones sobre feminismo, derechos humanos, política y diversidad sexual, convirtiéndola en una figura reconocible dentro del debate público ecuatoriano.
“El mayor desafío es hacerle frente a una campaña mundial de descrédito al feminismo”
Buendía mantuvo siempre una postura firme sobre los desafíos que enfrentaban las mujeres. “El mayor desafío que enfrentamos las mujeres hoy en día es hacerle frente a una campaña mundial de descrédito al feminismo”, sostuvo al referirse a los cuestionamientos contra las reivindicaciones feministas.

Buendía construyó durante décadas una trayectoria ligada a la defensa de los derechos humanos
También defendía la importancia de visibilizar la violencia para combatir su normalización. Al hablar sobre la tipificación del femicidio en Ecuador, explicaba: “No es que cuando tú tipificas como delito una conducta esta desaparece”, pero consideraba que reconocerla legalmente permitía impulsar políticas públicas, educación y conciencia social para “poner el dedo en esa llaga”.
Buendía estaba casada con Carlos Lasso y era madre de Carlos Javier y Adriana Elena.
Su muerte cierra una trayectoria marcada por debates que atravesaron buena parte de las últimas décadas en Ecuador: los derechos de las mujeres, la violencia de género, el matrimonio igualitario y el reconocimiento de las personas LGBTI. En muchas de esas discusiones, Silvia Buendía no fue una espectadora: estuvo entre quienes las llevaron al espacio público.