El verdadero costo de ver a la Selección de Ecuador en el Mundial de fútbol
Decenas de miles de aficionados apoyaron a la Selección de Ecuador en Filadelfia. Detrás de cada camiseta amarilla hubo una historia de sacrificio

Carlos Chávez posa junto a su padre y amigos en las escalinatas de Rocky, punto de encuentro tricolor en Filadelfia. El grupo viajó desde Miami para acompañar a Ecuador en el Mundial 2026.
El verdadero costo de ver a la Tri en el Mundial 2026 en Filadelfia
- Miles de ecuatorianos asistieron en Filadelfia al debut de la Tri en el Mundial 2026
- Hinchas de la Tri gastan en vuelos, hoteles y sacrificios para ver a la Selección
- Aficionados relatan permisos, ahorro y viajes largos para acompañar a Ecuador en EE. UU.
Filadelfia, EE. UU.
Estar en un Mundial cuesta dinero. Mucho dinero. Entradas, vuelos, hoteles, transporte y alimentación convierten a la Copa del Mundo 2026 en una experiencia difícil de asumir para muchos aficionados. Sin embargo, al preguntarles a los ecuatorianos que llegaron hasta Filadelfia cuánto les ha costado realmente estar aquí, las respuestas van mucho más allá de los dólares.
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Hablan de permisos laborales, vacaciones utilizadas estratégicamente, ahorros de años, viajes interminables por carretera, tiempo lejos de sus familias e incluso algunas “mentiras piadosas” para poder acompañar a la Selección.
Y es que los gastos económicos son una realidad. Las entradas para el encuentro entre Ecuador y Costa de Marfil del domingo 14 de junio en el Lincoln Financial Field llegaron a ofrecerse en plataformas de reventa por varios cientos y miles de dólares, mientras que los vuelos desde Ecuador hacia Filadelfia podían superar fácilmente los 800 dólares, dependiendo de la fecha de compra y las escalas. A esto se suman hoteles que, durante la fiebre mundialista, incrementaron considerablemente sus tarifas, además de gastos en transporte, alimentación y actividades relacionadas con el torneo.

Para ahorrar dinero, aficionados ecuatorianos hasta hicieron fila en un puesto de comida cerca del estadio de Filadelfia, por el Ecuador vs. Costa de Marfil en el Mundial 2026.
La magnitud del esfuerzo quedó reflejada también en las tribunas. De acuerdo con la organización, el Lincoln Financial Field registró una asistencia de 68.724 espectadores; de ellos, unos 50.000 fueron aficionados ecuatorianos, según la mayoritaria visión de color amarillo que se apreció.
Permisos y largas carreteras
De acuerdo con varios hinchas consultados, para una familia el presupuesto total bien pudo ascender fácilmente a varios miles de dólares. Sin embargo, para muchos ecuatorianos el desembolso económico es apenas una parte de la historia.
“El sacrificio principal fue que me den el permiso para poder venir. Luego, el siguiente sacrificio: manejar desde Atlanta hasta acá. Trece horas al volante”, reveló Carlos Mendoza, un migrante ecuatoriano que vive en Atlanta y que decidió recorrer más de 1.200 kilómetros por carretera para acompañar a la Tri en su debut mundialista.
Su historia se repite entre cientos de ecuatorianos radicados en Estados Unidos. Muchos manejaron durante horas desde ciudades como Chicago, Boston o Atlanta. Otros tomaron vuelos internos para llegar a tiempo.
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Andrea Cevallos y María Herrera, dos ecuatorianas que viven y trabajan en Filadelfia, hicieron un sacrificio distinto: salir antes de su jornada laboral para asistir al FIFA Fan Festival, donde miles de compatriotas se reunieron para vivir la previa del encuentro.
“Nos escapamos del trabajo, salimos más temprano y estamos aquí. Para mi jefe, si está viendo esto: perdóneme”, comentó Andrea entre risas mientras observaba el ambiente festivo que se apoderó del recinto.
Costos invisibles
Las vacaciones, los permisos y las jornadas laborales reorganizadas también forman parte de los costos invisibles que muchos aficionados han asumido para seguir a la Selección. Miguel Zambrano, un ecuatoriano que viajó desde Guayaquil, asegura que comenzó a preparar este viaje mucho antes de que arrancara el torneo.
“Tuve que trabajar durísimo los últimos cuatro años, ir ahorrando mes a mes para que, al final, tomar la decisión sea más sencilla”, relató.
Su caso refleja el de muchos aficionados que comenzaron a guardar dinero incluso antes de conocer las sedes o los rivales de Ecuador. Durante años reservaron parte de sus ingresos con un solo objetivo: estar presentes cuando llegara el momento de volver a ver a la Selección en una Copa del Mundo.

Ecuatorianos asistieron al FIFA Fan Festival de Filadelfia, una alternativa gratuita para seguir el Mundial 2026.
A pocos metros de Zambrano, otro aficionado resumió el proceso en una sola frase: “Tuvimos que improvisar para lograrlo”.
“No se pide permiso, pero como dicen: mentiras piadosas. Enfermedad; hoy día estoy enfermo”, bromeó el hincha mientras acomodaba la camiseta de la Tri.
También están los que admiten haber reorganizado sus finanzas para poder costear la experiencia. “Decidimos utilizar los plastiquitos”, comentó otro hincha entre carcajadas, haciendo referencia a las tarjetas de crédito.
La Tri, más que el esfuerzo
Si algo quedó claro entre los miles de ecuatorianos que llegaron a Filadelfia es que el dinero no es el principal motor que los mueve.
“El cariño, el sentimiento, ser ecuatoriano. Llevar el amarillo, azul y rojo no tiene precio”, sentenció Jorge Paredes, migrante ecuatoriano que vive en Maryland y que viajó acompañado por familiares para ver el partido.

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La frase resumió el ambiente que se vivió durante todo el fin de semana en la ciudad. Familias enteras viajaron para acompañar a la Selección. Amigos que viven en distintos estados aprovecharon el Mundial para reencontrarse. Migrantes que llevan años fuera del país encontraron en la Tri una forma de volver a sentirse cerca de Ecuador.
Para algunos, incluso, el viaje implicó renunciar temporalmente a oportunidades laborales. “Rechazar trabajo, proyectos; reorganizar tu vida para esto. Pero vale la pena, todo vale la pena”, aseguró David Herrera, un ecuatoriano residente en Chicago que viajó hasta Filadelfia junto a su novia para acompañar al equipo.
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Herrera reseñó que tuvo que reorganizar compromisos profesionales y dejar pasar algunos proyectos para poder disponer de los días necesarios para el viaje. Sin embargo, no lo dudó. Para él, la posibilidad de ver a Ecuador en un Mundial justificaba cualquier ajuste en su agenda. Esa es quizás la verdadera respuesta cuando se pregunta cuánto cuesta estar en un Mundial.