Suiza impone jerarquía y vence 4-1 a Bosnia en el Mundial 2026
El doblete de Johan Manzambi, sumado a los goles de Rubén Vargas y Granit Xhaka, selló una goleada helvética que castigó la falta de definición bosnia

El suizo Johan Manzambi y uno de los goles ante Bosnia y Herzegovina.
En Los Ángeles, Suiza tuvo que sudar más de la cuenta para encontrar la llave de un partido que Bosnia y Herzegovina le cerró con orden, piernas fuertes y una primera parte que incomodó cada intento helvético. Pero el Mundial no perdona la falta de contundencia, y cuando los suizos ajustaron la mira, el marcador terminó hablando en voz alta: 4-1.
Copa Mundial de Fútbol
La Tricolor llega a Kansas City y despierta el orgullo de una comunidad ecuatoriana olvidada
Katherine Argudo González
EN VIVO: Suiza vs Bosnia y Herzegovina
El duelo cambió en el minuto 74, cuando un despeje aéreo mal resuelto cayó como regalo en el área. Ahí apareció Johan Manzambi, atento, casi instintivo, para romper el silencio con el 1-0 que desató la versión más libre de Suiza. Hasta entonces, el partido había sido una trampa de nervios, con Bosnia cerrando espacios y obligando a la paciencia.
Copa Mundial de Fútbol
Un mural de William Pacho recibe a la Tri en Kansas City antes de su segundo partido del Mundial
Katherine Argudo González
La resistencia bosnia empezó a resquebrajarse en el tramo final. En el 84, Rubén Vargas, con sangre fría de delantero grande, definió con calidad ante la salida del portero y amplió la ventaja. El golpe fue directo al ánimo rival, que ya no logró sostener el ritmo ni el orden del primer tiempo.
El cierre fue una sentencia. En el 90, Manzambi volvió a aparecer, esta vez para firmar su doblete tras una asistencia precisa del propio Vargas, en una conexión que terminó de desmontar cualquier reacción bosnia. Suiza ya jugaba con el control absoluto del partido y con la sensación de haber encontrado su mejor versión en el momento justo.

La Selección de Suiza y un festejo gigante en los últimos minutos.
Bosnia, sin embargo, no se fue en silencio. En el 93, Ermin Mahmić aprovechó un descuido defensivo para marcar el descuento y maquillar un resultado que ya estaba escrito desde antes. Fue apenas un parpadeo en medio de la eficacia suiza, que cerró la noche con autoridad, goles y una advertencia al grupo: cuando acelera, es difícil de detener.