Beccacece revela el dolor previo a Curazao en el Mundial 2026
Sebastián Beccacece enfrenta el momento más crítico de su gestión en la Tri, pero responde con un discurso cargado de reflexión, autocrítica y convicción

Enner Valencia y Hernán Galíndez titulares ante Curazao.
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Sebastián Beccacece camina en el Mundial como quien avanza sobre una cuerda tensa, sin red y con el ruido de la crítica golpeando desde todos los frentes. El entrenador argentino, uno de los más cuestionados del torneo. Sin embargo, lejos de la confrontación, su discurso que se mueve entre lo emocional y lo reflexivo, casi como si hablara desde una serie donde el dolor también educa.
“El fútbol va de esto. De levantarse rápidamente”, dijo con serenidad antes del duelo ante Curazao. Y añadió una idea que resume su momento: “El crecimiento en el sufrimiento de la derrota nos va a acercar a nuestras convicciones”. No hay dramatismo impostado en sus palabras, sino una narrativa de resistencia. Beccacece insiste en que el foco no está afuera, sino dentro del propio equipo.

Piero Hincapié, jugador de la Selección de Ecuador.
Hay que aceptar el dolor
“Más que el rival, el foco está puesto en nosotros. En cómo respondemos”, repite como mantra. En esa línea, sostiene que el primer partido dejó heridas, pero también aprendizaje: “El dolor de aceptar algo que no nos merecimos”, reflexiona. La Tri, según su lectura, no se ha caído futbolísticamente, sino emocionalmente.
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Jerson Ruiz
El argentino no evade la presión, pero la redefine. “El equipo debe reconocer sus fortalezas a pesar del dolor”, insiste, mientras defiende la actitud de sus jugadores: “Tengo un grupo que cada día quiero más”. En medio del ruido, Beccacece intenta construir calma.
Y en el Mundial, donde todo se acelera, su discurso va en dirección contraria: respirar, sostenerse y creer, incluso cuando el entorno empuja hacia la duda.