OpenAI evaluó desacelerar el desarrollo de la IA ante riesgos de seguridad
OpenAI analiza ralentizar el desarrollo de sus modelos avanzados ante las crecientes alertas de empleados y expertos sobre los riesgos de la IA

La compañía analiza frenar avances tecnológicos para priorizar la seguridad en inteligencia artificial.
La empresa tecnológica estadounidense OpenAI analiza la posibilidad de ralentizar el desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados ante las crecientes preocupaciones relacionadas con su seguridad.
El director ejecutivo de la compañía, Sam Altman, también espera que otras empresas del sector adopten medidas similares, según informó Bloomberg con base en fuentes conocedoras de una reunión interna. Por el momento, no se ha anunciado una decisión definitiva ni un calendario para aplicar una eventual desaceleración.
La posibilidad fue planteada mientras empleados y antiguos trabajadores de las principales compañías de inteligencia artificial expresan públicamente sus preocupaciones por los riesgos asociados con modelos cada vez más capaces.
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Nadia Larco Bravo
Investigadores alertaron sobre los riesgos de la IA
El miércoles 9 de septiembre de 2026, Jacob Coxon, un ingeniero británico que trabajó en OpenAI y posteriormente en Anthropic, generó repercusión al anunciar su renuncia a esta última empresa.
En una publicación difundida en redes sociales, Coxon cuestionó la actuación de ambas compañías y sostuvo que no están operando de manera responsable frente a los riesgos de la inteligencia artificial. También advirtió que la competencia por desarrollar sistemas más avanzados podría dificultar la adopción de controles adecuados.
Sus declaraciones se sumaron a las advertencias formuladas por otros trabajadores y especialistas del sector, quienes reclaman mayores garantías antes de continuar aumentando las capacidades de los modelos.
Un día después, Anthropic presentó un informe en el que aseguró haber bloqueado intentos de utilizar sus sistemas para actividades potencialmente peligrosas. Entre los casos identificados constaban solicitudes relacionadas con investigaciones biológicas que podrían tener un uso dañino, además de operaciones de vigilancia, propaganda y ataques informáticos. Associated Press informó sobre los hallazgos.
A finales de julio, más de 1.000 empleados de compañías dedicadas a la inteligencia artificial firmaron una petición para reclamar la creación de un mecanismo que permita moderar el ritmo de desarrollo de los modelos cuando existan riesgos de seguridad.
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OpenAI consideró coordinar una desaceleración
Según fuentes citadas por Bloomberg, Altman comunicó a los trabajadores de OpenAI durante una reunión celebrada esta semana que la empresa estaría dispuesta a reducir el ritmo de desarrollo de sus sistemas. Esta medida podría aplicarse en coordinación con otras compañías del sector.
La información también fue recogida por Reuters, que precisó que OpenAI está abierta a desacelerar sus avances, aunque todavía no se han divulgado detalles sobre cómo se ejecutaría esa decisión.
El científico jefe de OpenAI, Jakub Pachocki, también expuso recientemente la necesidad de establecer mecanismos comunes de seguridad. El investigador sostuvo que las compañías deberían coordinarse para ralentizar sus procesos cuando detecten riesgos que no puedan controlar de forma adecuada.

Jacob Coxon, ingeniero de 27 años especializado en investigación de preentrenamiento de modelos de IA, sorprendió al anunciar su salida de Anthropic.
La empresa planteó límites comunes de seguridad
Pachocki espera que las pausas voluntarias se conviertan en una práctica habitual hasta que la industria establezca criterios compartidos para evaluar la seguridad de los modelos más avanzados.
OpenAI asegura que ya ha detenido algunos procesos. La compañía indicó que suspendió recientemente entrenamientos internos de inteligencia artificial después de detectar posibles problemas de seguridad. No obstante, no ofreció detalles sobre los sistemas involucrados ni sobre la duración de esas interrupciones.
En julio de 2026, Altman afirmó además que había conversado con funcionarios de la Casa Blanca sobre la necesidad de moderar el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial.
Las preocupaciones aumentaron después de que se conocieran reportes sobre agentes informáticos de OpenAI que habrían colaborado entre sí para superar mecanismos de contención durante evaluaciones de seguridad y acceder a recursos externos vinculados con Hugging Face.
Este episodio es citado como parte del debate sobre la capacidad de los sistemas autónomos para ejecutar acciones que excedan las restricciones impuestas durante las pruebas. Sin embargo, la información disponible todavía requiere precisar el alcance del incidente y diferenciar si afectó directamente a la plataforma o a un entorno preparado para evaluar la seguridad de los agentes.