Ballenas jorobadas rompen récord tras viajar más de 14.000 kilómetros entre Australia y Brasil
Un estudio internacional liderado por la ecuatoriana Cristina Castro registró el viaje de dos ballenas jorobadas entre Australia y Brasil

Fotografía cedida por Pacific Whale Foundation / Palo Santo Travel que muestra el salto de una Ballena Jorobada.
Dos ballenas jorobadas sorprendieron a la comunidad científica tras protagonizar uno de los desplazamientos más largos jamás registrados entre zonas de reproducción. Los cetáceos cruzaron más de 14.000 kilómetros de océano abierto entre Australia y Brasil, un comportamiento considerado extremadamente inusual para esta especie.
El hallazgo fue confirmado por un equipo internacional de investigadores de Australia, Brasil, Ecuador y Estados Unidos, liderado por la bióloga ecuatoriana Cristina Castro, directora de Pacific Whale Foundation en Ecuador, junto a la investigadora australiana Stephanie Stack, de Griffith University.
“Es un avistamiento único en el mundo”, aseguró Castro a EFE. La científica ecuatoriana lleva más de 27 años estudiando ballenas y delfines en el Pacífico.
Un viaje que desconcertó a los científicos
Lo que más llamó la atención de los investigadores es que las ballenas no siguieron la ruta migratoria habitual de la especie.
Normalmente, las ballenas jorobadas viajan desde sus zonas de reproducción hacia áreas de alimentación y luego regresan nuevamente. Sin embargo, estos dos ejemplares realizaron algo completamente distinto: se desplazaron desde un área reproductiva en Australia hasta zonas de reproducción en Brasil.
Uno de los animales fue fotografiado por primera vez en 2007 en la bahía Hervey, en Australia. Años después, en 2019, apareció frente a la costa de Sao Paulo, en Brasil, tras recorrer aproximadamente 14.200 kilómetros.
La segunda ballena fue registrada inicialmente en 2003 en Banco de Abrolhos, principal área de reproducción de Brasil. Veintidós años más tarde fue identificada en Australia, a unos 15.100 kilómetros de distancia.
Cómo identificaron a las ballenas
Los cetáceos no portaban dispositivos de rastreo. La identificación fue posible gracias a Happywhale, una plataforma global que utiliza algoritmos de reconocimiento fotográfico para comparar imágenes tomadas por científicos y turistas alrededor del mundo.
Cada ballena jorobada posee un patrón único en la parte inferior de su cola, similar a una huella digital. Los investigadores analizaron más de 19.000 fotografías recopiladas entre 1984 y 2025 en Australia y Brasil.
“Es impresionante cómo también la ciencia ciudadana puede apoyar estos procesos de investigación”, destacó Castro.
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Cambio climático y nuevas rutas migratorias
El estudio también abre interrogantes sobre el impacto del cambio climático en las rutas migratorias de las ballenas.
“Está pasando algo en el mundo con el cambio climático. Posiblemente la disposición de alimento está cambiando”, señaló la científica ecuatoriana.
Los investigadores recuerdan que en 2025 ya se había registrado otro caso extraordinario: una ballena jorobada migró desde Colombia hasta África en un recorrido de aproximadamente 13.000 kilómetros.
Aunque este tipo de desplazamientos representan apenas el 0,01 % de los individuos registrados, los científicos consideran que podrían ayudar a mantener la diversidad genética y favorecer el intercambio de comportamientos entre distintas poblaciones de ballenas en el mundo.