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Diario Expreso Ecuador

PESCA SOSTENIBLE

Comunidades indígenas y científicos crean plan para salvar la pesca amazónica

Investigadores de la Universidad de Las Américas y comunidades indígenas desarrollaron el primer modelo participativo para proteger las pesquerías amazónicas

Comunidades Kichwa, Siona y Cofán participaron en el monitoreo científico y en la construcción de acuerdos para una pesca sostenible.

Comunidades Kichwa, Siona y Cofán participaron en el monitoreo científico y en la construcción de acuerdos para una pesca sostenible.Cortesía

Gabriel Cornejo
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En los ríos Napo y Aguarico, en plena Amazonía ecuatoriana, investigadores de la Universidad de Las Américas desarrollaron junto a comunidades indígenas el primer modelo participativo para la gestión sostenible de las pesquerías amazónicas del país. 

Un trabajo que busca cuidar los ecosistemas

El proyecto, impulsado por la academia, organizaciones ambientales y pescadores locales, busca frenar la presión sobre especies vulnerables y garantizar la seguridad alimentaria de comunidades Kichwa, Siona y Cofán que dependen históricamente de estos ecosistemas.

La investigadora Gabriela Echevarría explicó que uno de los pilares del estudio fue integrar el conocimiento ancestral con las metodologías científicas. “Los muestreos se hicieron siempre con pescadores y miembros de las comunidades, y escogimos los sitios para poner redes o anzuelos en función a sus conocimientos”, señaló. 

La experta detalló que los habitantes identificaron cuerpos de agua estratégicos, periodos reproductivos y hábitats donde existe una alta abundancia de peces, especialmente en zonas con cobertura de bosque ribereño.

El estudio identificó especies vulnerables, periodos reproductivos críticos y propuso tallas mínimas de captura para conservar la biodiversidad acuática.

El estudio identificó especies vulnerables, periodos reproductivos críticos y propuso tallas mínimas de captura para conservar la biodiversidad acuática.Cortesía

La investigación permitió identificar complejas dinámicas reproductivas entre distintas especies amazónicas. Según Echevarría, algunas sardinas presentan patrones reproductivos muy estacionales entre febrero y marzo, coincidiendo con el ascenso de aguas, mientras que otras especies, como el tucunaré, pueden reproducirse varias veces al año.

También se identificaron estrategias biológicas particulares en las carachamas, cuyos machos cargan los huevos fecundados hasta su eclosión. Estos hallazgos resultan claves para definir medidas de conservación adaptadas a cada especie.

Pesca en la Amazonía ecuatoriana

Uno de los principales aportes del proyecto es la propuesta de tallas mínimas de captura para 17 especies amazónicas, algo que actualmente no existe dentro de una regulación nacional específica para la pesca en la Amazonía ecuatoriana. 

La investigadora indicó que las recomendaciones permitirían que una mayor cantidad de peces alcance la madurez sexual antes de ser capturados. Además, el estudio plantea establecer vedas durante épocas reproductivas críticas para reducir la presión pesquera sobre especies vulnerables.

Fernando Sánchez, técnico docente e integrante del proyecto, destacó el rol activo de las comunidades durante el proceso de capacitación y monitoreo científico. “Los pescadores ya poseen un conocimiento muy valioso sobre los peces, sus hábitats, temporadas de reproducción y dinámica de pesca”, afirmó. 

Los talleres incluyeron reconocimiento de especies, toma de datos biométricos y registro de información pesquera, fortaleciendo las capacidades locales para sostener monitoreos a largo plazo dentro de sus territorios.

El estudio también identificó especies altamente vulnerables durante los periodos de reproducción, especialmente entre febrero y marzo. Entre ellas destacan el bocachico, los grandes bagres migratorios como la doncella y el bagre dorado, además del paiche y el tucunaré, especies consideradas prioritarias por las propias comunidades debido a la disminución de sus poblaciones. 

Sánchez advirtió que algunas especies presentan baja fecundidad y mayores niveles de cuidado parental, lo que incrementa su sensibilidad frente a la pesca intensiva.

Modelo de gobernanza compartida

Más allá de las recomendaciones técnicas, el proyecto apuesta por un modelo de gobernanza compartida donde las decisiones de conservación nacen desde las propias comunidades. “La conservación no se plantea como una restricción externa, sino como una herramienta construida junto con las comunidades”, sostuvo Sánchez. 

Para los investigadores, la combinación entre ciencia, monitoreo comunitario y conocimiento ancestral podría convertirse en una referencia para otras zonas amazónicas del Ecuador y América Latina que enfrentan problemas similares de sobrepesca y presión ambiental.

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