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Temor entre vecinos de postes inclinados

Desde el 16 de abril los ecuatorianos están en vilo. El terremoto de 7,8 grados que azotó mayormente a las provincias de Manabí y Esmeraldas aún tiene repercusión en la ciudad. Sobre todo cuando el pasado miércoles la tierra volvió a temblar otras dos veces.
En algunos sectores del cantón porteño el miedo se mantiene y es provocado también por la presencia de estructuras de postes de más de cuatro metros que se inclinaron y que, a criterio de los vecinos, con otro sismo terminarán por caerse, con la consecuente desgracia porque son de alumbrado eléctrico.
En La Floresta 2, los vecinos se encuentran alarmados por la posición en la que ven los postes. En la manzana 192, por ejemplo, dos estructuras se encuentran ladeadas. Una es de servicios telefónicos y otra del eléctrico. La situación se agrava porque las bases están deterioradas y ellos piensan que pueden ceder en cualquier momento.
Darío Sevillano, quien reside en el sector desde hace más de 20 años, cuenta que una estructura que carga con varios cables, algunos de alta tensión, está torcida desde hace varios años. “Cuando fue el temblor de abril queríamos salir corriendo, pero al ver cómo se mecía el poste nos detuvimos; parecía que se caería”, relata.
Para Elena Samaniego, cuya casa se ubica frente a esta estructura que tiene el código P106327, el problema es más grave, pues asegura haber recogido firmas hace unos cuatro años para que la Empresa Eléctrica los atendiera reemplazando la estructura, pero que no tuvieron acogida.
“Esto es un peligro porque son cables de alta tensión que llevan bastante tiempo. Con los temblores se ha virado más y parece que uno de estos días se vendrá abajo. Sufriría mi casa y vendría la desgracia: nos electrocutamos”, comenta alarmada.
Su residencia es la número 1 de la manzana 751, en la cooperativa Los Laureles. Seis familias residen allí.
Una cuadra más adelante, la columna esquinera cerca de una tercena también muestra una leve inclinación. Los vecinos como Carlos y Eugenio Vera sostienen que ese problema tiene bastante tiempo y temen, al igual que en los otros casos, que si la tierra vuelve a temblar, estos ya no resistan.
En otro sector del sur de la ciudad, en la ciudadela 9 de Octubre, los reportes de postes inclinados son varios. Solo en la calle 4ª, un equipo de este Diario constató tres estructuras viradas. Francisca de Acuña asegura que el poste que se ubica frente a la clínica de estética donde labora, en Ernesto Albán y calle 4ª, es un problema que lleva varios años. “Con el temblor parece que ha cedido más”, expresa.
Han trabajado en cien postes
Consultado por este Diario, CNEL informó que con los movimientos sísmicos, los postes se remecen y pueden inclinarse ligeramente, o resultar con algún daño mayor; estos se construyen para que tengan cierta resistencia y flexibilidad.
Hasta la fecha tienen un inventario de 100 postes situados en sectores de la ciudad, que se van inspeccionando y realizando las reparaciones de acuerdo a la urgencia y observaciones.