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Seguro de salud, mas que una inversion
Carecer de un seguro médico puede cobrar un alto precio. Es fundamental contar con una cobertura que no solo proteja a un miembro sino a toda la familia. Además es la única forma de garantizar una estabilidad económica en caso de que se presente una en

Hay situaciones para las que no estamos preparados. Pensamos que no nos ocurrirán y cuando nos sorprenden, no sabemos cómo reaccionar. Pasa mucho con las enfermedades y la situación se complica si no tenemos dinero para enfrentarlas.
En nuestro país, los ecuatorianos gastan un promedio mensual de 179 millones de dólares en salud, y aunque hay cada vez una mayor cobertura de la seguridad social, existen ciertos inconvenientes que hacen que esta no resulte suficiente.
Por eso, los seguros privados toman fuerza. En los países del primer mundo, se los contrata como parte de una cultura de prevención, aunque en Ecuador aún falta crear conciencia. Según el Censo de Población y Vivienda de 2010, solo el 9 % contaba con uno de esos seguros (en Guayaquil, el 11 %).
Ernesto Carrasco, presidente del Colegio de Médicos del Guayas, explica que hay ocasiones en que las familias deben enfrentar la enfermedad de uno de sus miembros, que puede requerir de hospitalización o cirugías, lo que implica grandes gastos. “Y no siempre la situación económica permite solventarlos”.
Va más allá. Asegura que aunque la mayoría de los trabajadores hace uso del seguro público, ocurrirá algo que para él es inevitable y es que los privados tendrán un repunte ante la caída de prestadores externos del IESS. “Este sistema está destinado a colapsar y al final del día beneficia a las aseguradoras privadas que recuperan el terreno perdido en los últimos seis años”.
Y es que a la hora de hablar de salud, hay que ver todas las opciones y considerar qué sería lo más recomendable en caso de una urgencia.
La doctora Sara Roque Ocampo, magíster en Prevención de Riesgos Laborales, se refiere a la alta demanda que existe en este momento en el IESS, a la falta de personal médico, de especialistas y de espacio físico. “Es cuando esta ilusión que se tenía al inicio de tener un seguro se vuelve una pesadilla”. Algo que ocurre también cuando por el call center se busca una cita médica que puede tardar meses.
Y aunque el seguro privado tiene un límite de cobertura (lo que no ocurre con el seguro social), tiene una contraparte que es la eficiencia al elegir las clínicas, hospitales y el equipo de profesionales que lo atenderán, explica. Y no siempre se trata de escoger. Puede usar ambos y usarlos según la necesidad.
Orly Oyague, neonatólogo, pediatra y expresidente de la Federación Médica Ecuatoriana y de otros organismos de salud del país, reconoce la necesidad de tener las dos opciones. Y pide no olvidar lo importante que es la cobertura que se dé para los niños de la familia.
En el mundo, los países que están considerados como los más saludables son aquellos que cuentan con un buen sistema público y con grandes coberturas del sector privado.
En Ecuador, los seguros avanzan, especialmente a nivel de las empresas que ofrecen los beneficios para los trabajadores. Ya no tienen elevados costos como antes, y se descuentan pequeños montos de los roles de pago. Además, aunque inicialmente tenían muchas restricciones de cobertura, ahora ofrecen más opciones.
El mercado no se detiene. Según los datos del censo económico de 2010, en el país había 23 establecimientos de servicios de seguro de medicina prepagada. Y aseguran que su fortaleza es la inmediatez de atención.