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Retos para la Alcaldia
No tiene discusión el hecho de que la actuación de Jaime Nebot en la Alcaldía de Guayaquil significó una profundización de la gestión llevada a cabo por su predecesor León Febres-Cordero, y que este limpió el entorno físico y el manejo administrativo y financiero, desratizando las dependencias y modernizando los sistemas y las estructuras funcionales. Febres-Cordero y Nebot se inscriben en la historia de Guayaquil como los propulsores de sustanciales cambios y como los recuperadores de nuestro orgullo e identidad histórica. A diferencia de lo ocurrido en la fase populista, la imagen del Municipio de Guayaquil pasó a ser la síntesis de un ejercicio eficiente y un amplio y sentido reconocimiento ciudadano.
Esta señal de identidad que ha generado las bases de un modelo de administración y desarrollo reconocido a nivel nacional tiene, de hoy en adelante y de modo muy claro, un conjunto de retos a ser afrontados por Cynthia Viteri.
Guayaquil es una ciudad global. Su dinámica ha entrado de manera plena en la revolución de las comunicaciones y de las finanzas. Por ello, la actividad económica de su población, entre la formalidad y la iniciativa privada de subsistencia, pese a las obstrucciones generadas por la imposición de restricciones estatales centralizadas, no se ha frenado, y por el contrario ha demostrado tener una energía incansable.
Sin embargo, y como factor preocupante, otro de los elementos de la globalización: el crimen organizado y sus depredadores efectos, parece situarse como el centro de la cotidianidad citadina. El tráfico de drogas en muchos sectores de Guayaquil, la violencia por disputas de las zonas de venta y expendio, el sicariato diario y la inseguridad de la población, se erigen en problemática que excede la capacidad de respuesta estatal y obliga a que la Alcaldía tome efectivo y urgente protagonismo para garantizar la vida de los habitantes. En consecuencia, a las propuestas de la alcaldesa entrante debería añadirse la decisión de definir una política contra este inocultable peligro.