
El reto de legislar fuera de la Asamblea
Las provincias son clave en la nueva administración de la segunda Función del Estado. La agenda laboral será la última semana de cada mes en las jurisdicciones
El plan está anunciado, solo faltan los detalles operativos. Los asambleístas tendrán una semana al mes de trabajo en las provincias. Así se plantea en la estrategia elaborada por el titular del Legislativo, José Serrano, para los primeros 100 días.
Por ahora, la idea no ha sido formalizada y cada legislador tiene una percepción diferente de lo que debería ser esa tarea en “el territorio”, como le gusta decir al oficialismo.
Jorge Yunda, radiodifusor y asambleísta de PAIS, por ejemplo ya tiene su consigna: “Del despacho al territorio”. Puso en marcha la iniciativa ‘YundaEscucha’ para salir a la calle y acercarse a sus electores. “El pueblo nos paga 5.009 dólares al mes y no podemos encerrarnos en una oficina o embarcarnos en discusiones que duran horas”, dijo a EXPRESO.
Su primer recorrido fue al Mercado Central de Quito, el miércoles. El asambleísta pensó quedarse una hora, pero estuvo tres. Allí habló con los vendedores y se enteró de sus angustias y problemas. “Están por quebrar por la inseguridad. Eso significa una cadena de afectados, desde el proveedor hasta el transportista de los alimentos”, reflexiona.
Cuenta que una adulta mayor le tomó de la mano y lo llevó hasta su puesto de frutas. Le mostró sus peras y sus manzanas casi podridas porque nadie las compra y le dijo que “la gente ya no entra a este mercado, tiene miedo. Hay muchos delincuentes y venden drogas”.
Su equipo de trabajo anunció esa visita en las redes sociales. Por eso, los trabajadores de la clínica San Francisco, expropiada por el Estado, también estuvieron allí. Ellos le contaron que no les han pagado desde hace siete meses.
Yunda sabe que como asambleísta no puede solucionar estos problemas, pero sí puede gestionar y fiscalizar, insiste. “¿Por qué el Ministerio del Interior no soluciona el problema de la inseguridad en el Mercado Central? o ¿por qué el Ministerio de Trabajo no hace nada por los trabajadores de la clínica?”, preguntó.
Yunda saldrá al territorio una vez a la semana. El resto de días será para el seguimiento de estos casos. “Acompañaremos a los ciudadanos a los ministerios. Esa es la manera de cumplir con nuestra representación”, ofreció.
Otro asambleísta que ya encontró la forma de comunicarse directamente con sus electores es Carlos Bergmann, aliado al oficialismo del movimiento Unidad Primero. Él tiene el programa radial ‘Contigo Siempre’ que ya lleva 121 semanas consecutivas al aire, a través de ocho emisoras de la provincia de Manabí. El segundo vicepresidente de la Asamblea, además, inauguró la iniciativa la ‘Casa de la Unidad’, este sábado. Su objetivo es promover la convivencia en buena vecindad y paz social en los barrios.
Oficialmente, según la estrategia de trabajo a la que accedió EXPRESO, las visitas a los territorios deberán servir para que los asambleístas se acerquen a la gente, explicar los beneficios de las leyes y construir con ellos la agenda legislativa. Un caso especial son los asambleístas de las circunscripciones en el exterior, quienes se ausentarán seis semanas al año para reunirse con las organizaciones de migrantes. Todavía falta afinar algunos detalles para aterrizar esa propuesta, confirmó a este Diario la coordinadora del bloque de PAIS, Ximena Peña.
Por ejemplo ¿a dónde irán los legisladores nacionales? Ellos tienen un territorio donde está su base política, allí trabajarán con sus agendas y se reunirán con los ciudadanos, respondió Peña.
Los provinciales, en cambio, tendrán una agenda colectiva para responder las inquietudes de las organizaciones sociales, recibir sus sugerencias y rendir cuentas.
Este nuevo método de trabajo no cuaja del todo entre la oposición aunque algunos legisladores reconocen que es “una idea interesante y acertada”.
Elio Peña, de Pachakutik, dice que es necesario asumir ese trabajo con “toda seriedad y responsabilidad”. Para él, las comisiones deberían ir a las provincias para sesionar pero “esto no debe ser un pretexto para descansar”, advirtió.
Otros la califican como “una iniciativa novedosa”. César Solórzano, de Sociedad Patriótica, cree que “es una medida positiva” aunque cree que a lo mejor a los asambleístas de Pichincha no les interesa porque la Asamblea está en Quito.
La idea de Serrano también implica dar uso a las casas legislativas que están en 23 provincias. Esos espacios fueron subutilizados en el anterior período parlamentario, reconocieron los exlegisladores. Según Fernando Burbano, asambleísta nacional por la coalición CREO-SUMA, están desocupadas y fueron creadas para tener burocracia, no para trabajar con la ciudadanía. “Si nos trasladamos a las provincias ¿cuál será la prelación? Se inventan novelerías para hacer turismo parlamentario”, dice.
Para él, cada ley debería elaborarse con la gente como colegisladores y las consultas prelegislativas deberían ser vinculantes. “Se necesita transparencia en la gestión legislativa, no estrategias que esquiven ese propósito”, insistió.
Su colega, Fabricio Villamar, comparte ese criterio. En la práctica, dijo, estos 10 años han demostrado que se hizo todo por evitar el trabajo parlamentario, solamente, se aprobó lo que llegó del Palacio de Carondelet.
Para él, siete días en las provincias permiten la cercanía a los ciudadanos, pero alejan de la labor legislativa. “Es un pretexto, un distractor que terminará inmovilizando la producción legislativa. Pero, sobre todo, la fiscalización”, sentenció.
Las nuevas reglas operativas
El trabajo para llevar la planificación del titular de la Asamblea a la práctica tiene algunos detalles generales y otros muy minuciosos. Por ejemplo, el monitoreo y evaluación de la labor parlamentaria será trimestral y deberán reportar el número de provincias en las que estuvieron.
Según la estrategia oficialista, los asambleístas tendrán que presentar varios informes de trabajo que justifiquen los viajes. Uno de ellos es el informe mensual sobre sus tareas, actividades y rendición de cuentas en los territorios. En cifras eso significará: 137 documentos cada 30 días y 1.644 informes al año. En este caso, queda la duda ¿tantos papeles o correos electrónicos serán sistematizados y servirán de algo?
Otro mecanismo operativo será la videoconferencia. Esta servirá para los legisladores por las circunscripciones del exterior que no puedan viajar. Gracias a la tecnología, ellos se conectarán con las ‘huestes’ de PAIS o de la oposición en Latinoamérica, Estados Unidos, Italia y España.
La estrategia del oficialista José Serrano no ha olvidado nada. Incluye la difusión del trabajo territorial en medios de comunicación provinciales con enlaces directos a la Radio de la Asamblea.
Tiene otras pautas para divulgar o ‘socializar’, como se dice en el lenguaje verdeflex, las normativas en, al menos, dos provincias fuera de Pichincha y de Guayas. También hay dos audiencias públicas (mínimo) en el Palacio Legislativo y plantea reformar la ley para crear la ‘silla vacía’ en las comisiones.