Reformas a las leyes y abuso de poder de la decada pasada

Es tragicómico ver cómo instituciones y empresas del Estado hacen de las suyas sin que haya autoridad alguna que ponga coto al abuso de poder; parece que seguimos viviendo la década pasada. A los jubilados los estafan con liquidaciones antojadizas, los pobres al verse sin trabajo y sin dinero aceptan las miserias de jubilación patronal y en ocasiones hasta les descuentan rubros que nada tienen de obligación. A los obreros de un momento a otro les quitan los derechos remunerativos que han venido percibiendo, o se van. Existen trabajadores a los que despiden con una simple carta, aduciendo que tienen contratos ocasionales o nombramientos provisionales. Lo más insólito es que hay jueces ordinarios que por ley deben conocer los asuntos constitucionales, y se lavan la mano no entregando la tutela constitucional, negando el derecho al trabajo, que se encuentra el art. 33 de la Constitución. El art. 58 de la Losep expresa claramente que transcurridos 12 meses y si se prorroga el trabajo de la persona, se considera estable. El Reglamento de la Losep en el art. 146. f), expresa que en cualquier momento se podrá cesar a un trabajador, por lo que así lo hacen. Todos conocemos que existe la jerarquía de las leyes y un reglamento no puede sustituir a la ley. Lo penoso es que los jueces no son especialistas en Derecho Constitucional y para adular al Estado simplemente desechan las reclamaciones constitucionales, lo que hace más agónica la situación de los trabajadores.
Ab. Franklin Lituma