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Los puntos conflictivos que se activan con las lluvias
El 19 de enero pasado quedará registrado en la memoria de muchos como el día en que los carros flotaban en el agua. Al menos así parecía en el vídeo aficionado que circuló en redes sociales y que mostraba a la avenida Juan Tanca Marengo, a la altura de

El 19 de enero pasado quedará registrado en la memoria de muchos como el día en que los carros flotaban en el agua. Al menos así parecía en el vídeo aficionado que circuló en redes sociales y que mostraba a la avenida Juan Tanca Marengo, a la altura de la Martha de Roldós, inundada.
Ese problema fue superado, no se ha vuelto a presentar una situación similar, al menos en ese punto a la altura del paso peatonal, dice Armando Otero, quien hace fletes en una camioneta roja en ese sector, donde se ubican locales de venta de materiales de construcción.
Ese martes de enero, el hombre fue uno de los varios conductores que se quedaron atrapados, y tuvo que pagarle a unos jóvenes para que le ayuden a empujar su vehículo y salir del agua. “Yo no me quedé tanto tiempo como otras personas. El problema de que nos coja el agua es que si entra al escape, el vehículo se apaga y ahí es más difícil moverlo”, explicó alguien más.
Otra calle que también se inunda porque las alcantarillas se taponan es la avenida Las Aguas. Del cerro de Mapasingue se desprende material pétreo que es arrastrado con el agua y llega a los sumideros y los tapa. Así el agua no drena y el resultado final es el anegamiento del tramo de la calle, explicó Emilio Figueroa, quien vive en la transversal calle 15C desde hace 15 años. El dato lo corroboran Rosendo López, Eulogio Quimí y Carlos Parrales, quienes llevan tres décadas viviendo en el sitio y siempre deben ingeniárselas para ‘arreglar’ los baches de esa arteria, colocando por ejemplo sacos con tierra para que los vehículos puedan transitar.
El problema del anegamiento de las calles, que se repite mayormente en el norte de la ciudad, genera además que el flujo vial colapse.
Bertha Aguirre, encargada de la comunicación en la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), detalló a Diario EXPRESO los puntos donde hay más problemas. Algunos de ellos son Sauces 6 (la avenida Roura, y la Gabriel Roldós), ciudadela Urdesa, Ximena y Piedrahíta, 25 de Julio y Péndola.
La vía a Daule, a la altura del km 14,5, también presenta problemas de tráfico en tiempo de lluvias. El miércoles pasado hubo una situación de circulación en contravía porque el lugar estaba anegado.
“En cuestión operativa, por el tema de los vehículos, a nosotros se nos complica la circulación en (la avenida de) las Américas, Francisco de Orellana. No tanto porque se inunden, sino porque con la calzada mojada los vehículos van más lento”, dijo Aguirre.
Julio Dávila, quien reside en el sur pero labora en el norte, sabe que conducir cuando llueve es realmente un reto. “El tráfico se incrementa, hay calles que reciben a los vehículos que son desviados. De la Juan Tanca Marengo, por ejemplo, el desvío de carros lo hacen hacia la (calle) Felipe Pezo, a la que se conoce como ‘Tobogán’”.
Ese dato es confirmado por el comandante de la ATM Enrique Varas, quien especifica que eso solo se puede hacer con los vehículos pequeños; con los pesados no, “porque la calzada es muy empinada”.