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Del polvo al cuadrilatero
El pugilista ecuatoriano Carlos Mina mendigaba en las calles y cantaba en los buses para recolectar algo de dinero. Ayer, lo que el boxeador tricolor hizo fue bailar, antes de debutar con una resonante victoria en el debut del boxeo de los Juegos Olímp

El pugilista ecuatoriano Carlos Mina mendigaba en las calles y cantaba en los buses para recolectar algo de dinero. Ayer, lo que el boxeador tricolor hizo fue bailar, antes de debutar con una resonante victoria en el debut del boxeo de los Juegos Olímpicos.
Con 23 años, Mina se impuso al alemán Serge Michel por decisión unánime en tres asaltos (3-0), para avanzar a la segunda ronda en la categoría de los semipesados (81 kilogramos). Y de qué forma. Su rival en octavos de final, el miércoles, será el irlandés Joseph Ward, subcampeón mundial de la división.
El guayaquileño fue todo un espectáculo desde que ingresó a la arena. Entró bailando al son de la música y saludando al público, del que se ganó su simpatía y apoyo. Así, desde el campanazo inicial, Mina se le fue encima a su contrincante con una andanada de golpes.
“Entré a dejarlo todo en el ring, a entregarme de corazón”, aseguró Mina, quien compite en sus primeros Olímpicos. “Comencé motivado, el público entero me apoyó y la música suena genial”.
Mina se resbaló y fue a dar a la lona en un par de ocasiones durante el combate, al abanicar varios de sus golpes.
El público en la arena de Riocentro alentó con entusiasmo al ecuatoriano, con el conocido coro utilizado en el fútbol: “Olé, Olé, Olé... Mina, Mina...”.
“Estoy muy agradecido” con la gente de Río, dijo el pugilista, notablemente emocionado.
Mina reconoció que en algunos pasajes el alemán lo confundía con buenos cruzados, pero pudo dominar la pelea.
En su niñez, el ecuatoriano (de familia pobre y numerosa) deambulaba en las calles peleando con otros muchachos y pidiendo algunas monedas. Después, cuando se trasladó a vivir a Quito, se metía a los autobuses del transporte público para cantar y conseguir dinero.
“Ahora no estoy enfocado en eso, lo que fue mi vida. Sin embargo, no se trata de cuentos sino de cosas que viví en la vida real”, señaló. “Vengo desde la calle, del polvo. Se puede ir para arriba luego de estar abajo”, añadió motivado.
El tricolor hace poco más de un año hizo noticia no tanto por su carrera deportiva, sino por su afición a la música. Grabó un disco de rap y todo parecía indicar que se dedicaría a ello. No obstante, no perdió el rumbo y más bien al poco tiempo clasificó al boxeo olímpico durante un torneo celebrado en Argentina en marzo.
Con rap o sin él, pero con buen boxeo, Mina ahora espera medir a Joseph Ward el miércoles para seguir soñando. CFH