Actualidad
Politica internacional y economia
Normalmente no se asocia a las relaciones exteriores con la economía, y ello constituye un serio defecto de percepción. La política externa es la faz del país, y su orientación debe estar alineada con la entelequia de la política económica. Es un absurdo pretender que coexistan una política económica inspirada en los principios liberales de la democracia, el imperio de la ley y la economía de mercado, con una posición internacional de defensa cerrada y alienación con gobiernos cuestionados y agrupaciones que se distinguen por su desapego a estos principios.
Hoy se da la oportunidad de curar esa circunstancia. La ideología que se convirtió en la carta de presentación de la Cancillería debe dar paso al proceso de reinserción del Ecuador en la comunidad internacional. La interacción de las naciones es requerida pues se vive una época en que las alianzas multiplican las fuerzas individuales, el crimen organizado se ha vuelto transnacional, las epidemias y pandemias pueden propagarse con celeridad, los sistemas financieros conforman un solo mercado monetario, y los sustentos sistémicos de la globalización constituyen a su vez instrumentos de potenciales desequilibrios que afectan regiones y continentes enteros.
El comercio exterior es parte integral de la estrategia externa. En la década transcurrida, el Ecuador virtualmente “se apeó” del mundo: perdió la oportunidad de tener un tratado de comercio con los Estados Unidos y estuvo a punto de perder la opción con Europa; se vinculó a la órbita chavista a través de la ALBA sin otro resultado que no fuera el escándalo del Sucre; y, a través de una política de represión económica interna, buscó poner cortapisas al intercambio comercial, al punto que cayeron las recaudaciones tributarias y se perdieron más de 300.000 empleos productivos. Hoy, la búsqueda de la integración dentro de la Alianza del Pacífico, la contabilidad de los resultados favorables del acuerdo comercial con Europa, y la búsqueda de nuevas iniciativas de integración marcan la pauta del comercio exterior y de la captación de capitales. Son acciones que evidencian diferencias notables con el pasado reciente.
El objetivo de la política internacional, podemos colegir, se resume en una sola frase: la cerrada defensa del interés nacional y del bienestar de los ecuatorianos.