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Pichincha y El Rosado, clientes frecuentes del mercado bursatil
Su tamaño y su limitado nivel de transaccionalidad no han restado atractivo al mercado bursátil como nicho de financiamiento. En los últimos 6 años, cerca de 400 empresas del país optaron por emitir títulos en bolsas de valores para poder apalancar s

Lisbeth Zumba R.
Zumbal@granasa.com.ec Guayaquil
Su tamaño y su limitado nivel de transaccionalidad no han restado atractivo al mercado bursátil como nicho de financiamiento. En los últimos 6 años, cerca de 400 empresas del país optaron por emitir títulos en bolsas de valores para poder apalancar su crecimiento.
Un ranking elaborado por EXPRESO, permite conocer que, con una colocación de $ 274 millones, Banco del Pichincha fue la firma que más ha apostado por este mercado. En la lista le siguen Corporación El Rosado, con $ 115 millones, Tía (con $ 74,9 millones), Nestlé ($ 72,3 millones) y Pronaca ($ 60,9 millones).
Se trata de empresas, que por la transparencia de sus balances y buena calificación de riesgo, generan confianza en el inversor para capitalizar su consolidación o crecimiento en el mercado. En este segmento aparecen compañías como Difare, dueña de las firmas farmacéuticas Cruz Azul y Pharmacy´s. Desde el 2006, este grupo suma un monto de $ 50 millones en títulos valores emitidos, que según Felipe Pincay, gerente financiero de la firma, “ha sido usado en capital de trabajo, ampliación de bodegas y nuevos puntos de ventas”.
En una época recesiva en la que muchas empresas buscan cuidar su liquidez, el mercado se vuelve en una buena opción para endeudarse de manera prudente. Ese ha sido el caso de Senefelder, que en los últimos dos años ha logrado vender obligaciones a un costo de $ 9 millones. El propósito, dice Marcelo Montes, su gerente, “fue sustituir endeudamiento de corto plazo por uno de largo plazo. Esto nos ha ayudado a tener un flujo de caja mucho más saludable”. En estos días, cuenta, la firma analiza una nueva emisión que podría bordear los $ 4 millones.
Los largos plazos de financiamiento que se logran conseguir en bolsas, explica Arturo Bejarano, un asesor financiero y bursátil, ha sido el factor que tradicionalmente ha hecho que más empresas acudan a este mercado para financiarse. Pues estos papeles logran colocarse hasta en 5 años plazo, frente a los 2 años que ofrece la banca convencional. A estas ventajas se suma el hecho de que a la hora de buscar financiamiento en el mercado bursátil hay mejores tasas (entre el 1 y 2 % más bajas), más flexibilidad para la presentación de garantías y para escoger el vencimiento de los títulos que se emiten.
No obstante, la recesión que se vive empieza a tener sus efectos en la demanda de los títulos que circulan en este mercado. Muchas veces es cuestión de tener paciencia, porque estos papeles no se colocan con la misma rapidez que se registraban antes. “En la primera emisión que hicimos tardamos un mes, en la segunda cerca de un año”, cuenta Montes.
Para los expertos, esto se da porque la iliquidez del mercado ha hecho que las condiciones de demanda también cambien. Este año, los papeles de largo plazo han sido poco atractivos.
Bejarano explica que de lo negociado en la Bolsa de Valores de Guayaquil, hasta octubre de este año, el 90 % de los papeles corresponde a títulos de corto plazo (entre 1 y 364 días).
Los papeles que más se están moviendo, sostiene, son los papeles comerciales. “Hoy en día un inversionista está confiando más en un papel de corto plazo. Esto porque lo de corto plazo le va a devolver más rápido su capital. Cuando hay desconfianza para invertir, la tendencia es que la demanda se concentre en el corto plazo”.
De enero a septiembre de este año, el mercado bursátil, a nivel nacional movió $ 6.669 millones, una transacción que este año se ha visto afectada por la menor participación de entidades públicas. Esto por la recesión del mercado.