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En Patate veneran al Senor del Terremoto
Pocos días después del terremoto del 4 de febrero de 1797, un labrador encontró entre las ruinas una imagen del Señor del Juicio, de 1,40 metros, estaba sentado e intacto. El sacerdote de esa época, fray Mariano García, junto con el pueblo, decidieron

Pocos días después del terremoto del 4 de febrero de 1797, un labrador encontró entre las ruinas una imagen del Señor del Juicio, de 1,40 metros, estaba sentado e intacto. El sacerdote de esa época, fray Mariano García, junto con el pueblo, decidieron dedicarle el primer fin de semana de febrero a venerar a lo que llamaron el Señor del Terremoto.
Han pasado 218 años y la fe hacia el Señor del Terremoto sigue inquebrantable en mestizos e indígenas que habitan en Patate y sus alrededores.
“Misericordia, justicia y paz”, es el eslogan escogido para este año. El padre Mario Sarabia, párroco del cantón, mencionó que es para entender la generosidad del amor de Dios.
El “Valle de la Eterna Primavera”, como se conoce a Patate, celebra a su patrono con danzas, misas y el tradicional recorrido de la chamiza (hierba seca que se quema). Las festividades empiezan desde el viernes 3 hasta el domingo 5 de febrero.
El párroco recordó que la imagen fue encontrada por un obrero a los pocos días de aquel terremoto de 1797. Entre aquellos momentos de desolación y tristeza la imagen apareció intacta. El que la encontró se dejó guiar por el sonido de una campana que repicaba en una ruina. Ahí en medio de la destrucción estaba la imagen de 1,40 metros, intacta.
Desde ahí, hace más de 200 años el pueblo adoptó a la imagen como su patrono. Para ellos fue como una señal divina de la esperanza ante un pueblo destruido por la naturaleza.
El alcalde Medardo Chiliquinga sostuvo que cada año llegan turistas de todo el país y de otras partes del mundo. Para este año estiman unas 80 mil personas en los tres días de fiesta.
La soberana, Joselyn Gómez, resaltó que siempre veneran al protector del valle. Además se puede disfrutar de la gastronomía, paisajes y la rica historia cultural y ancestral del cantón.
Marco Jara, patateño y devoto de la imagen, sostuvo que es muy milagroso y que siempre que tienen algún problema acuden al santo porque saben que encontrarán la solución. Jara también colaborará para brindar seguridad a los turistas y “vivir la fiesta en tranquilidad”, manifestó. (F)