SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Padres o amigos

Es posible este tipo de relación si se desarrolla en los términos correctos: apertura con reglas, respeto y consideración. Recuerde: toda amistad tiene límites.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Generaciones pasadas contaron con padres que no invadían el área de la amistad, pensando que al hacerlo se perdía la autoridad frente a su descendencia. Luego apareció otro tipo de papás, que con la intención de acercarse a sus hijos sí pusieron sus pies sobre dicho terreno, lo cual para algunos es peligroso y para otros no, si se lo recorre con cuidado. ¿Qué opinan los expertos? ¿Es correcto ser amigos de los hijos o no? Hay opiniones divididas.

Para la psicóloga Susana Osorno, los padres son padres, y los amigos son amigos. Lo que debe de existir entre ellos es una relación de confianza y comunicación. Que el hijo sepa que su progenitor es la persona que le va a dar los mejores consejos, con gran objetividad, y siempre va a querer lo mejor para él. “Si se pasa al otro lado, pierde esa capacidad que le da su rol de poder aconsejar y corregir con autoridad en el momento indicado”, señala la experta.

Sin embargo, la terapeuta familiar Mónica Llanos indica que al hablar de amistad es importante considerar la edad de los vástagos, puesto que en las primeras etapas, la niñez y la adolescencia, los padres son los responsables de su formación. “Considero que se puede llegar a ser amigo de ellos cuando son jóvenes adultos, período en el que han alcanzado un nivel de madurez y son responsables de las decisiones que toman, pero ahí están sus progenitores para apoyarlos, aconsejarlos y darles el consuelo cuantas veces lo requieran”.

Mantener una relación de confianza, escucha activa y flexibilidad en ciertas circunstancias no le hará perder autoridad, pero pretender ser ‘amigos’ puede hacer que descuide el rol de formar, sobre todo en casos en los cuales se intenta compartir modas y amigos como si estuvieran al mismo nivel de madurez, aceptando o tolerando situaciones en las cuales entran en juego valores, responsabilidades y principios. “Ser ‘amigos’ como los hijos lo entenderían y esperarían sería aceptar sus errores y malas decisiones sin ser juzgados, sin tener reprimendas, otorgándoles además libertad para hacerlo”, subraya la orientadora.

Una cosa es amistad, otras ‘ñañería’

No todos coinciden en que haya amistad, pero sí es posible y recomendada, según el criterio del orientador familiar, coach y psicólogo Samuel Merlano, quien manifiesta que lastimosamente a esta palabra se la relaciona con ñañería, abuso de confianza y falta de respeto; pero la amistad no tiene esos ‘ingredientes’, al contrario, tiene que ver con conocimiento del uno al otro, admiración, respeto, consideración, saber escuchar, tratar de comprenderse. Él la sugiere desde la adolescencia, ya que por su edad el niño es inmaduro y no logra manejar ciertos conceptos. “Un papá que es amigo de un adolescente va a lograr compartir con él temas relacionados con los sentimientos, sexualidad y drogas. Si él no es amigo, no va a llegar al corazón del hijo; y si no lo hace él, lo harán los compañeros de su colegio, en ellos buscará refugio. El papá-amigo logra crear una mejor empatía, sintonía y relación para conseguir resolver los temas más profundos y críticos de la adolescencia”.

Cuando el padre cede...

Por lo general se da por un sentimiento de culpa porque no ha sido partícipe de la trayectoria de la vida de su hijo y siente que le ha fallado a su familia. También puede manifestarse por relaciones paternales del pasado. Su padre o abuelo fueron muy estrictos, no compartieron con él y por eso arrastra una ‘carga afectiva’ que no quiere repetir con su hijo, creyendo que al ser su amigo podrá desatar esos nudos familiares que lo acompañan por décadas, anota Osorno.

Tenga en cuenta

- Que la relación sea un equilibrio entre amor y firmeza, amor y autoridad. No pierda el horizonte, los padres son los adultos con la responsabilidad de educar y formar.

- Hágales saber a sus hijos que los ama y que siempre cuentan con usted, pero que también va a disciplinar cuando sea necesario. Disciplinar es amar, por eso aplique reglas, las cuales deben ser graduales conforme ellos crecen. Estas son imprescindibles para el sano desarrollo mental y emocional de los suyos. “La mayoría de los niños que crecieron sin límites terminaron en el camino de la delincuencia, crimen y psicopatías”, puntualiza Llanos.

Testimonio:

No hay ‘receta’

No hay una fórmula perfecta para ser papá, asevera Santiago Granda, director de la Escuela de los Chefs, quien tiene cinco hijos, de diversas edades y personalidades.

Michelle (26 años) trabaja con él, se encarga de las estrategias de marketing y comunicación de la institución. Santiago afirma que es igualita a él y lo dice con mucha honra. Pablo (23) está por graduarse de arquitecto, lo describe como alguien analítico y uno de los mejores estudiantes de su universidad, también lo expresa con orgullo. Sofía (11) es una niña demasiado alegre, dedicada al estudio y a su pasatiempo, el canto. Santiago reconoce que por ella se convierte en músico polifuncional. Y con las mellizas Malena y Lolita (6) disfruta de las innumerables ocurrencias que realizan, endulzando sus días con su cariño.

Con las más pequeñas juega y es su fan número 1, las aplaude hasta el cansancio o es parte del show. Y con los grandes viaja. Hace poco con los dos mayores estuvo en Europa, momento que describe como único porque los vinculó más. Con todos mantiene una estrecha comunicación, a pesar de su agenda apretada. Y sí, su familia es grande, pero siempre halla tiempo para todos.

“Es probable que con la buena intención de tener una relación más cercana con los hijos, varios padres confundan su rol. Nosotros tenemos el derecho y la obligación de prepararlos como personas de bien y con criterio, siempre apoyándolos. Y ellos necesitan ver y sentir el referente de autoridad en un padre y una madre, que los ayude con sus dificultades y los oriente, pero que también sepa poner normas. Lo básico en la relación es la confianza, honesta, comunicativa y amorosa. A veces los padres nos podemos equivocar en el camino y perder esa línea, pero siempre el calor de la familia y el amor nos reorientan. Al menos ese es mi caso”, puntualiza Granda.

tracking