SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

La nueva globalizacion

Creado:

Actualizado:

En:

Países de todo el mundo están reconsiderando las condiciones de participación en el comercio internacional. Los efectos disruptivos de la globalización sobre millones de trabajadores de las economías avanzadas fueron ignorados demasiado tiempo. Pero para definir nuevas políticas comerciales se necesita una comprensión clara de la evolución actual de la globalización. Esta le hizo al mundo mucho bien. Una investigación del McKinsey Global Institute muestra que los flujos globales de bienes, servicios, capital financiero, datos y personas acrecentaron el PIB mundial más de un 10 % (unos 7,8 billones de dólares solo en 2014) respecto de lo que hubiera sido de permanecer cerradas las economías. La mayor parte de este valor adicional beneficia a los países más interconectados. Pero entre 1998 y 2008, los ingresos de la clase media en las economías avanzadas se estancaron, mientras crecían casi un 70 % para las personas de la cima de la pirámide mundial de ingresos. Los estadounidenses más pudientes (la mitad del 1 % más rico de la población mundial) se quedaron con una cuota importante de los beneficios de la globalización. Esto no se debe exclusivamente, ni en su mayor parte, a la globalización. El principal culpable es el cambio tecnológico que conduce a la automatización de tareas manuales y cognitivas rutinarias, mientras aumenta la demanda de trabajadores altamente capacitados (y sus salarios). Pero la competencia de las importaciones y el traslado de puestos de trabajo a las economías emergentes también hicieron su parte; y tal vez lo más importante, fueron objetos más visibles para el temor y el resentimiento de los votantes. En las industrias y regiones más afectadas por la competencia de las importaciones, un descontento que llevaba años latente estalló y sumó apoyo a populistas que prometen deshacer la globalización. Pero para una reformulación de las políticas comerciales de las economías avanzadas es fundamental comprender que la globalización ya viene atravesando una importante transformación estructural. A partir de ahora la desaceleración del comercio internacional puede ser la norma. Pero no quiere decir esto que la globalización esté en retirada; más bien, se está convirtiendo en un fenómeno de naturaleza más digital. El volumen del flujo internacional de datos se multiplicó por 45 desde 2005, y se prevé que volverá a multiplicarse por nueve en los próximos cinco años. Esta nueva forma de globalización digital es más intensiva en conocimiento que en capital o mano de obra. Depende de conexiones de banda ancha en vez de corredores marítimos. Facilita y fortalece la competencia y modifica las reglas que definen la forma de hacer negocios. Pero aunque las tecnologías digitales abren las puertas de la economía global a individuos y empresas pequeñas, nada garantiza que estos las crucen en cantidades suficientes. Para eso se necesitan políticas que los ayuden a aprovechar las nuevas oportunidades del mercado global. Sin el ATP, será imperioso hallar algún otro vehículo que permita establecer principios nuevos para el comercio digital en el siglo XXI, con un mayor énfasis en la protección de la propiedad intelectual, el flujo internacional de datos y el comercio de servicios. Al mismo tiempo, las economías avanzadas deben ayudar a los trabajadores a obtener las habilidades necesarias para ocupar puestos de alta calidad en la economía digital. Una respuesta eficaz demandará políticas que ayuden a las personas a adaptarse al presente y aprovechar las oportunidades futuras de la próxima fase de la globalización digital.

Project Syndicate

tracking