Actualidad
Ninos mendigan en las calles
Si es que estamos procurando ser un país del buen vivir, como nos pregonan a cada instante, debemos empezar protegiendo a nuestra niñez, aquella que está desamparada o es pasible de ser violentada. Todas las noches en las grandes avenidas de Guayaquil, incluso con la lluvia encima, veo a niños de entre ocho y once o doce años en las esquinas de los semáforos pidiendo una limosna a los conductores que se detienen por la luz roja. ¿Quién protege a estos chicos? ¿Por qué alguna autoridad no va al rescate de estos y los retira de las calles? Empecemos dando seguridad a estos niños que a esa hora deberían estar en sus hogares.
Maricela Lozano