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Negado el permiso al alto mando militar
El camino es cuesta arriba. La cúpula militar no podrá presentar, directamente, en la Asamblea sus observaciones al proyecto de reforma a su seguro social.

El camino es cuesta arriba. La cúpula militar no podrá presentar, directamente, en la Asamblea sus observaciones al proyecto de reforma a su seguro social. La policial, que debía presentarse la tarde de ayer, no llegó.
Será “el poder civil” el que traslade sus inquietudes a los asambleístas que debaten la reforma. Lo dijo el ministro de Defensa, Ricardo Patiño.
La revolución ciudadana ha hecho énfasis en que esas instituciones están sometidas al mando civil. Patiño repitió que él es el representante legal de las FF. AA. y, por tanto, le corresponde canalizar las inquietudes de sus miembros.
El alto mando militar –integrado por el jefe del Comando Conjunto y los comandantes de las tres fuerzas– no podrá entonces ir a la Comisión de Derechos de los Trabajadores como habían solicitado ellos y los asambleístas René Yandún (Ind.) y Cristina Reyes (PSC).
El viernes, ellos se reunieron con el ministro en un Consejo Ampliado de Generales y Almirantes. Según Patiño, le pareció “importante conocer (...) las opiniones que hayan recogido”, sobre las reformas. Según él, la cita sirvió para aclarar dudas.
Los militares en servicio activo hicieron cuatro observaciones. Él, ofreció, que conversará con el presidente y los asambleístas, “y buscaremos que el texto recoja las observaciones para que se incorporen”, dijo.
Tienen que ver con el régimen especial, la sostenibilidad, el factor regulador y el envío de un técnico del Issfa a la Comisión (ver recuadros).
Por el lado de la Policía, la primera en llegar a la Asamblea fue la delegada del ‘poder civil’. La subsecretaria de Seguridad, Karina Argüello, llegó a la hora en la que debía aparecer el comandante de Policía y titular del Consejo Superior del Instituto de Seguridad Social de la Policía (Isspol), Diego Mejía. Ella no pudo comparecer por falta de una delegación escrita. Mejía, en cambio, fue llamado, otra vez, el miércoles.
Quienes sí llegaron fueron los militares en servicio pasivo. Ellos exigieron un estudio actuarial para establecer la realidad del instituto. Insistieron en la comparecencia del alto mando militar.
El Frente de Defensa de las Fuerzas Armadas planteó el archivo de la ley.