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Cuando las aseguradoras no aseguran

Los fallos del sistema de salud de Estados Unidos llevaron a Dan Maccoux a endeudarse de por vida 

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Dan Maccoux, su esposa Cathy y su hija Olivia miran la computadora el pasado 16 de enero.AFP

Tiene seguro y un salario anual de seis cifras pero tras gastar más de un cuarto de millón de dólares en operaciones cerebrales de su hija Olivia, Dan Maccoux quedó endeudado de por vida por las características del sistema de salud estadounidense, que los adversarios demócratas del presidente Donald Trump prometen cambiar.

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La familia Maccoux muestra una alegría contagiosa en su casa de las afueras de Mineápolis, como si Olivia no hubiera sufrido más de 140 operaciones cerebrales en 24 años.

La madre, Cathy, sonríe mientras observa una a una, en su móvil, fotos de Olivia acostada en camas de hospital desde bebé hasta la edad adulta.

Y el padre, Dan, lee casi riendo una tabla en la que apuntó los gastos de salud familiares de los últimos años: 15.000 dólares de media cada año desde 1996, incluyendo costos de estacionamiento y comidas en el hospital.

“Sorprendentemente, poca gente tiene pasión por los números”, dice Dan, de 57 años, que trabaja como consultor independiente en el sector de los semiconductores.

La historia de los Maccoux ilustra los fallos del sistema de salud estadounidense. Aunque sea el que más dinero gasta del mundo, deja a 27 millones de personas sin asistencia médica y lleva a muchas personas con seguro médico a la quiebra o, como en el caso de los Maccoux, a endeudarse de por vida.

Olivia nació con casi tres meses de antelación sobre la fecha prevista, y esa prematuridad es la causa de sus problemas. Sufre de hidrocefalia, tiene episodios de epilepsia y otros trastornos neurológicos. “¡Crecí sin pelo!”, cuenta Olivia.

Dan tiene buenos ingresos y la familia siempre ha contado con un seguro. Cuando él era asalariado, su cobertura médica era incluso mejor que ahora, recuerda.

Cuando nos preguntan qué haremos cuando nos jubilemos, yo les digo: ¡Nunca podré jubilarme.

Dan Maccoux,
padre de Olivia

El problema es que, en Estados Unidos, pocos seguros cubren el 100 por ciento de los gastos. Como el sistema es casi exclusivamente privado, cualquier reembolso depende de una negociación entre el hospital o la farmacia y el asegurado.

Dan sumó los costes relacionados con la salud de su hija desde 2005, cuando empezó a registrar cada pago minuciosamente. Antes solo hacía estimaciones. En 14 años, su familia pagó 100.000 dólares en hospitales; 22.000 en medicamentos; 15.000 en comidas durante los ingresos de Olivia, etc. En total fueron 192.000 dólares.

El desastre empeoró en 2001

A la otra hija de la famailia Maccoux, Traci, le diagnosticaron en 2001 una enfermedad rara cuando tenía 11 años.

Olivia y Traci consiguieron fondos en la plataforma GoFundMe, una herramienta muy utilizada por los estadounidenses con deudas médicas.

La gente nos animaba a divorciarnos”, recuerda Cathy. Sus hijas se hubieran ido con ella y al no tener trabajo, habría gozado de una cobertura pública subvencionada. Pero la pareja nunca se lo planteó.

La casa en la que viven los Maccoux sirvió de alcancía para pagar sus deudas. La familia hipotecó su casa para conseguir dinero.

La reforma del demócrata Barack Obama, les benefició al suprimir los límites que las aseguradoras imponían a los reembolsos de los cuidados de una persona a lo largo de su vida.

Olivia y Traci siguen estando enfermas, pero tienen cobertura pública. Pero el sistema aún no ha saldado las cuentas de los Maccoux. Con Obamacare, los costes de los seguros se dispararon. En 2020, Dan y Cathy pagarán 1.261 dólares por mes, y empezarán a ser reembolsados cuando sus gastos superen su franquicia anual de 6.400 dólares cada uno.