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La mujer de Lot

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¿hasta dónde llegará el límite para que los socialistas bolivarianos del siglo XXI sigan repitiendo sin cesar sus relatos? En el pasado la repetición permanente, acompañada de la correspondiente dramática puesta en escena, surtía efectos. Pero el relato era básicamente el mismo: se iniciaba una época radicalmente nueva en los países que gobernaban que, gracias a ellos, salían de una especie de baja Edad Media; luchaban sin tregua solo con las votaciones de mayoría en contra de quienes eran los representantes de la exclusión estructural y exigían el poder total para impedir las conspiraciones permanentes de los enemigos del cambio.

El problema de este relato es el de su engañosa actualidad. Cambian los escenarios pero no los actores que se reparten siempre los papeles estelares. Por ello, han quedado fijados en el pasado. Como la mujer de Lot.

Es lo que le ha sucedido en estos días a Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, al ser llamada por el juez Claudio Bonadio para declarar. Abandonó su nido de águilas en su provincia natal y tuvo que retornar a Buenos Aires a hacer la declaración. Faltaron muchas figuras significativas de su partido que ayer dijeron estar siempre con ella, entre otros su candidato a la presidencia, Daniel Scioli, que brilló por su ausencia. Algunos podrán decir que así es la ingratitud humana. Lo malo es que en este caso los que estuvieron presentes tienen graves problemas con la justicia y con una opinión pública que los mira con incredulidad y con enojo. Para Cristina, Argentina no ha cambiado. Es como Maduro, que sigue hablando de la conspiración internacional contra el bolivarianismo, mientras los venezolanos comunes y corrientes están preocupados por encontrar simplemente las medicinas y la comida para sobrevivir.

A la expresidenta no le importa al parecer que sus socios y empresarios amigos como Lázaro Báez estén investigados o detenidos. Que toda su plana mayor figure en una lista de malas compañías. Y que el peronismo ya se haya olvidado de ella. “¿En qué planeta vive Cristina?”, decía Luis Majul en La Nación.

colaboradores@granasa.com.ec

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