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Las mejoras en la Metrovia dependen del nuevo operador
El contrato de la Troncal 1 termina en septiembre. La Fundación organiza un concurso. Quien ofrezca más comodidades al usuario tendrá más opciones.

Hace doce años, los transportistas del consorcio Metroquil y la Fundación Metrovía firmaron un convenio que le adjudicó a los primeros la operación de la Troncal 1 del sistema, que desde 2006 cubre la ruta Guasmo Sur-Centro-Terminal Terrestre.
Ese convenio vence en septiembre próximo y la Fundación alista el nuevo contrato que considere la experiencia adquirida. “El objetivo era mejorar la movilidad, reducir lo que el ciudadano pagaba para movilizarse, respetar la media tarifa y darle un servicio rápido”, recuerda el gerente de la entidad, Leopoldo Falquez.
Hoy, el reto ante una nueva concesión es encontrar qué mejoras adicionales puede incluir este sistema de transporte masivo de Guayaquil.
En agosto de 2016, la Asociación Latinoamericana de Sistemas Integrados para la Movilidad Urbana (Simus), tras una inspección del sistema, precisó aspectos en los que “hace falta trabajar”, como el mantenimiento de las unidades y la programación de las rutas.
Por allí va este nuevo contrato. El que más ofrezca en torno a la mejora del servicio tendrá mayores oportunidades.
La Fundación explica que uno de los mayores requerimientos de los usuarios es la climatización de las unidades, sobre todo en la época de más calor. “Es que esto es lata y es incómodo”, reconoce Falquez. Pero recuerda que al operador no le alcanza para cubrir el costo del mantenimiento del aire con la tarifa actual, así que, de implementarse otra vez buses con este servicio, deberá analizarse una tarifa diferenciada.
Todas estas mejoras girarán en relación con el costo operativo y de servicio. No será fácil. “Las unidades articuladas han duplicado su precio, pero siguen siendo de 160 pasajeros”, justifica el gerente.
Pese a ello, adelanta que sí se prevé competencia para Metroquil. “Se piensa en un concurso abierto, en donde puedan participar todas las personas interesadas, inclusive el consorcio Metroquil, que dio el servicio desde 2006”.
Los requisitos y exigencias para la firma de una nueva concesión estarán listos en tres meses, lapso durante el cual seguirá operando Metroquil.
Además de la Troncal 1, el sistema comprende otras tres rutas: la Bastión Popular-Centro, a cargo de Metrobastión; la que recorre la avenida 25 de Julio y llega a la Terminal Terrestres; y una cuarta y aún en proyecto, que irá al Suburbio.
Metroquil empezó a funcionar con 40 unidades. Ahora cuenta con 60 articulados y 47 alimentadores que recogen pasajeros en 1.600 puntos.
Allí, reconoce Falquez, se necesitan paraderos; “pero no es una obra tan fácil de llevar a cabo”. “Pusimos una letra eme en esos lugares. Antes, optamos por señaléticas verticales, pero se las llevaron. La eme no es lo ideal. Pero tener un paradero requiere de un permanente chequeo y mantenimiento y eso va más allá de lo que la Fundación puede hacer...”.
Hace una pausa para recordar que muchas incomodidades también derivan del comportamiento del ciudadano y dependen “de que respete la fila, de que se le dé prioridad a los adultos mayores, de no quedarse parados en la entrada y de no aplastar a los niños...”.
Iván Solís, uno de los miles de usuarios que utiliza el servicio para ir a su trabajo, se queja porque los articulados demoran en horas pico. “Eso hace que las unidades vayan repletas, lo que resulta incómodo”, dice. EXPRESO sintetiza, arriba, otras quejas comunes.
Las principales quejas de los usuarios
Demoras
Este Diario ha recogido ahora y en anteriores publicaciones las quejas más comunes de los usuarios. Una de las más reiteradas es la demora en el paso de los alimentadores, que tardan en ocasiones hasta 20 minutos, según pasajeros consultados en las estaciones de la Caja del Seguro y calle Boyacá.
Incomodidad
Otros piden más vigilancia en lo que respecta al límite de pasajeros, pues la aglomeración es alta en horas en que los estudiantes salen de los planteles. También exigen que se tome en cuenta el tamaño de las paradas, esto pese a que hay algunas que se ampliaron. Este año se construirán otras siete.
Inseguridad
En cuanto a la seguridad, les preocupan los robos en los buses y el estado de las puertas de algunos de estos, ya que estas “permanecen abiertas” o “no funcionan adecuadamente”. En junio del año pasado, una joven falleció tras caer de un articulado, debido a la apertura imprevista de una puerta.
Postulación
Metroquil arma su estrategia
El presidente del consorcio Metroquil, César Carranza, dice que no tendrán inconveniente para participar en el concurso. Tampoco considera que les vaya a afectar la participación de otros interesados en ofrecer el servicio.
“Tenemos una ventaja, que es haber trabajado en el proceso y en el trayecto hemos hecho correctivos”, comenta Carranza.
Destacó que a la fecha han invertido 22 millones de dólares en la adquisición de 65 articulados y 43 alimentadores.
“Al menos los articulados podrán circular sin inconveniente porque tienen al menos nueve años de vida útil”, remarca.
El dirigente desconoce las reglas que se aplicará en el nuevo concurso, lo que sí tiene claro es que aumentarán las exigencias.
¿Dispuestos a invertir en buses con aire acondicionado? Carranza señala que están en condiciones, tras recordar que disponen de cinco unidades de ese tipo.