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El mal es interno
La Tri comienza a quedarse del tren del Mundial 2018. Al término de la octava fecha de las eliminatorias sudamericanas, está afuera de la zona de clasificación directa.

La Tri comienza a quedarse del tren del Mundial 2018. Al término de la octava fecha de las eliminatorias sudamericanas, está afuera de la zona de clasificación directa.
El equipo dirigido por el argentino-boliviano Gustavo Quinteros no ha podido sostener su nivel de juego. En las primeras cuatro fechas logró un puntaje perfecto: 12 unidades.
Pero ha ido perdiendo su juego arrollador individual y de conjunto. De los 12 últimos puntos solo ha sumado uno. Perdió la ventaja que sacó al inicio y ahora cayó al quinto lugar.
El estratega José María Andrade cree que el problema no pasa por el nivel técnico de los jugadores. Según él, con seguridad hay un inconveniente interno entre los seleccionados. “Enner Valencia no puede haberse olvidado de jugar, pero fue ridiculizado por el lateral brasileño Marcelo en Quito. No creo que Miler Bolaños esté cojo, cuando era un hombre que tenía la velocidad y la fuerza de un león. Ahora es un minino”, dijo ayer a EXPRESO Andrade, quien entrenó a Barcelona.
No está en duda la calidad de los jugadores: son rápidos, fuertes e internacionales. No se discute tampoco la capacidad del cuerpo técnico, añadió. “Pero se debe desentrañar lo que está pasando internamente. ¿Qué prebendas se quitaron? ¿Qué privilegios se cortaron? ¿Quiénes fueron afectados? Ojalá alguien diga la verdad de lo que está sucediendo”, insistió.
Para ‘Josimar’ Andrade, no es el momento de cambiar al director técnico. Sin embargo, Quinteros debe volver a la mesa de planificación y dar un golpe de autoridad para poner orden en el camerino. “Él debe rectificar. El chico Carlos Gruezo no está para ser titular todavía. Enner y Miler no pueden volver a jugar hasta que recuperen su voluntad y entrega”, finalizó.
El experimentado entrenador Ernesto Guerra coincide con José María Andrade. “Algo está sucediendo en la interna de la selección. La actitud de los jugadores cambió radicalmente y en los últimos partidos caminaron en la cancha. Era algo desesperante”, manifestó el exseleccionador nacional.
Según su experiencia, lleva tiempo que los jugadores vuelvan a ser verdaderos amigos dentro de la cancha. “Últimamente se ve que entran bravos, resentidos y hasta prepotentes. Caminan dentro del campo como buscando al culpable de los malos resultados”, recalcó.
Segundo Castillo, exseleccionado ecuatoriano, pidió seguir confiando en el grupo liderado por Gustavo Quinteros. “Hay calidad y solo se ha perdido la confianza en los últimos encuentros”, indicó.
El esmeraldeño, de 34 años, recordó que siempre que no se obtienen los resultados en la cancha, se especula que hay problemas a la interna y especialmente por los premios económicos.